Agentes de la Policía Nacional, en una operación coordinada por EUROPOL que ha contado con la colaboración de cuerpos de seguridad de 17 países, han participado en la neutralización de una extensa red criminal transnacional presuntamente especializada en el tráfico ilícito de migrantes, la falsificación documental y el blanqueo de capitales.
Durante la explotación operativa, desarrollada en el día de ayer en España, Austria, Italia y el Reino Unido, se procedió a la detención de seis integrantes del entramado y a la realización de 10 registros domiciliarios. En dichos operativos se han intervenido numerosos documentos de identidad falsificados, material electrónico de última generación, abundante documentación incriminatoria y una importante cantidad de dinero en efectivo. En la provincia de Madrid se llevó a cabo la detención de una persona.
De la entrada legal al fraude documental masivo
La investigación ha permitido constatar que el entramado criminal desmantelado captaba e introducía a los migrantes en territorio de la Unión Europea empleando pasaportes legítimos y, en numerosos casos, visados turísticos en regla. Una vez en suelo comunitario, los integrantes de la red instruían a los viajeros para destruir su documentación original y sustituirla por documentos falsos suministrados por la propia organización. Estos documentos adulterados permitían a los migrantes ocultar su verdadera identidad y desplazarse de forma irregular por los aeropuertos del Espacio Schengen y países asociados, teniendo como destino final el Reino Unido por vía aérea.
Durante las primeras fases de la investigación, las autoridades policiales de Bélgica, Finlandia, Alemania, Islandia, Irlanda, Países Bajos y Suecia detectaron e investigaron diversas rutas de tránsito utilizadas por la organización, las cuales abarcaban un total de 17 países. Posteriormente, las gestiones practicadas permitieron identificar diversas células repartidas por la geografía europea, siendo dos de ellas las más relevantes.
Una de ellas, ubicada en Viena, se encargaba del suministro de documentos falsos y en la creación de una red de comercios para el blanqueo de los beneficios ilícitos y, por otro lado, otra red ubicada en España que se encargó de la distribución de más de 1.000 documentos de identidad falsos, a través de empresas de mensajería, hacía el continente americano. Se estima que los beneficios ilícitos generados globalmente por la red superan los 2 millones de euros.
Cooperación internacional
El operativo ha contado con la participación de organismos y fuerzas de seguridad de Austria, Bélgica, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Irlanda, Italia, Noruega, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, España, Suecia y Suiza.
La coordinación e intercambio de información sobre incautaciones de documentos falsos entre las distintas autoridades nacionales, coordinado a través de EUROPOL, ha resultado determinante para interconectar casos aparentemente aislados y desmantelar el entramado.
