Se Acabó La Fiesta (SALF) ha celebrado este fin de semana en Madrid un gran encuentro de afiliados que se convirtió en una jornada de recogida de firmas y avales de cara a las próximas elecciones generales. Decenas de afiliados y simpatizantes, con la camiseta de la formación, se desplegaron por el centro de la capital para explicar el proyecto a los vecinos y recoger sus apoyos, en una de las mayores movilizaciones de la organización madrileña hasta la fecha.
En la jornada participaron varios miembros del Comité Ejecutivo Nacional de la formación, entre ellos Ángel Martín, Pablo Sartorius, Juan Pablo Urruticoechea y Rocío García, que se sumaron a las mesas de recogida y a la conversación con los madrileños junto al resto de afiliados.
Rocío García, miembro del Comité Ejecutivo Nacional y Enlace Autonómica de la formación, vinculó la respuesta de la calle con el trabajo de organización de los últimos meses: «El trabajo realizado durante el último año, en el que hemos desplegado una estructura territorial fuerte y diversa en la Comunidad de Madrid, nos está permitiendo un despliegue muy amplio y poder llegar a la ciudadanía calle a calle».
El Secretario de Organización Nacional de Se Acabó La Fiesta, Yeray Iglesias, ha valorado el resultado de los primeros días de campaña: «El despliegue territorial de Madrid está siendo abrumador. Hemos recogido casi el 50% de los avales en apenas tres días, y a mano, nada de medios digitales: en contacto con la gente, contándoles nuestro proyecto».
Madrid es la circunscripción que más firmas exige de toda España. La ley electoral obliga a los partidos sin representación en el Congreso ni en el Senado a reunir los avales del 0,1% del censo de cada provincia, lo que en la capital supone varios miles de firmas que la formación está recogiendo una a una en la calle.
La recogida de avales continuará en los próximos días en los distritos de la capital y en los municipios de la Comunidad de Madrid. SALF Madrid anima a los vecinos a acercarse a las mesas y recuerda que para avalar basta con ser mayor de edad, figurar en el censo electoral de la provincia y presentar el DNI; la firma no compromete el voto ni supone afiliación.
