La organización Ecologistas en Acción Sierras ha presentado formalmente un paquete de alegaciones a la propuesta inicial de ampliación del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama aprobada por el Consejo de Ministros el pasado mes de marzo. La entidad considera que la propuesta institucional resulta escasa y solicita la inclusión de la totalidad del Monte Cabeza de Hierro, el Monte de Utilidad Pública Cabeza de Hierro – La Cinta y el ámbito ocupado por las estaciones de esquí de Puerto de Navacerrada y Valdesquí para su posterior renaturalización.
El plan gubernamental plantea sumar al espacio protegido la finca Término El Paular, los Montes de Utilidad Pública Perímetro de Aguirre y Perímetro de Lozoya, así como dos de los cuarteles de protección del Monte Cabeza de Hierro. Sin embargo, desde el colectivo ecologista señalan que no existen razones ambientales para excluir el resto del Monte Cabeza de Hierro y La Cinta, argumentando que ambos integran una misma unidad geográfica y ecológica conocida históricamente como los Pinares de El Paular.
Recuperación de áreas degradadas e inclusión de estaciones de esquí
En su escrito de alegaciones, la organización reclama que el proceso de ampliación incorpore los terrenos que ocupan las estaciones de esquí del Puerto de Navacerrada y Valdesquí. Según Ecologistas en Acción, la pervivencia de estas instalaciones genera un «vacío que fragmenta la alta montaña» e impulsa problemas de erosión, deforestación y consumo insostenible de recursos hídricos para la producción de nieve artificial.
A este respecto, recuerdan que las resoluciones judiciales del Tribunal Supremo han confirmado la caducidad de las concesiones administrativas en Navacerrada, por lo que instan a cesar la actividad comercial, desmantelar las infraestructuras de remonte y clasificar el ámbito como zona de uso restringido para su restauración ambiental.
Protección de cotas medias y prevención ante el cambio climático
Más allá de los picos y cuencas de alta montaña, el colectivo insiste en la necesidad de estudiar la incorporación progresiva de las cotas medias de la sierra, formadas en su mayoría por bosques de roble melojo y montes públicos de titularidad municipal. La entidad advierte de que la exclusión de estas franjas altitudinales deja desprotegidos ecosistemas clave frente a la presión urbanística, el abandono de usos tradicionales y el incremento del riesgo de incendios forestales asociado al cambio climático.
Asimismo, las alegaciones recogen la petición de evaluar la suma de otros ámbitos de elevado valor botánico y faunístico, entre los que figuran las áreas de cumbre del Perímetro de Canencia —zona que alberga importantes poblaciones de anfibios y arbolado singular— y el Perímetro de Alameda.
