La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para participar en las movilizaciones convocadas en la capital con motivo del debate y votación en el Congreso de los Diputados de los dos reales decretos en materia de vivienda. La organización considera que su aprobación supondría un avance relevante para afrontar la actual crisis habitacional, aunque insiste en que las medidas previstas son todavía insuficientes para resolver el problema de acceso a la vivienda.
La primera de las convocatorias tendrá lugar este miércoles a las 20.00 horas en la plaza de Cibeles, frente al Ayuntamiento de Madrid, donde los organizadores animan a los asistentes a acudir con cacerolas, cazos y sartenes. Según la federación vecinal, concentraciones similares se celebrarán ante consistorios de distintas ciudades españolas para reclamar a los grupos parlamentarios que respalden los decretos durante su tramitación.
La movilización continuará este jueves con una marcha programada a las 11.00 horas entre la acampada por la vivienda instalada en la Puerta del Sol y el Congreso de los Diputados. La protesta coincidirá con la celebración del pleno extraordinario en el que está previsto el debate y la posterior votación de ambos textos legislativos. La FRAVM ha anunciado además que una representación de la organización seguirá la sesión parlamentaria desde la tribuna de invitados.
La federación vecinal comparte esta reivindicación con la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales (CEAV), la Confederación de Sindicatos de Inquilinas, organizaciones sindicales, la plataforma Ni Un Desahucio Más y otros colectivos sociales vinculados al ámbito de la vivienda. Todos ellos reclaman a los diputados que prioricen la situación de las personas con dificultades para acceder a una vivienda digna y respalden unas medidas que consideran un primer paso frente a la emergencia habitacional.
La FRAVM sostiene que la validación de los decretos no debe entenderse como una solución definitiva, sino como el inicio de un proceso más amplio de reformas. Entre las actuaciones que considera necesarias figuran el desarrollo de la Ley de Vivienda, el refuerzo de los mecanismos de contención de precios en zonas tensionadas y un aumento significativo del parque público y social de viviendas.
Críticas a la política municipal de vivienda
Coincidiendo con la concentración de Cibeles, la organización vecinal tiene previsto denunciar la gestión de la vivienda por parte del Ayuntamiento de Madrid. La federación critica que durante el último año se hayan ejecutado más de 200 desahucios en inmuebles de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) y considera insuficiente la oferta de vivienda pública existente en la capital para atender la demanda de los ciudadanos.
Asimismo, cuestiona el modelo de vivienda asequible impulsado por el Consistorio al entender que, en numerosos casos, los precios ofertados siguen resultando difíciles de asumir para familias con ingresos medios y bajos.
La FRAVM también carga contra el denominado Plan Reside, impulsado por el Ayuntamiento, al que atribuye una escasa eficacia para reducir el número de viviendas turísticas ilegales. Según la entidad vecinal, además, la iniciativa habría favorecido la adquisición de edificios completos en zonas céntricas para destinarlos a actividades relacionadas con el alojamiento turístico.
Defensa de la acampada de Sol
En su posicionamiento, la federación vecinal ha mostrado además su respaldo a la acampada por la vivienda instalada en la Puerta del Sol y ha pedido tanto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, como a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, que centren sus esfuerzos en desarrollar políticas destinadas a facilitar el acceso a la vivienda.
La organización considera que medidas como la regulación de precios en áreas con especial presión inmobiliaria podrían contribuir a aliviar la situación de miles de personas con dificultades para acceder a una vivienda en la Comunidad de Madrid.
La convocatoria de estas protestas llega en un momento de especial tensión política en torno a la vivienda, con movilizaciones sociales, una acampada permanente en la Puerta del Sol y un intenso debate institucional sobre las medidas necesarias para afrontar el aumento de los precios del alquiler y la escasez de vivienda asequible.
