Un análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de tres sticks solares SPF 50 y 50+ confirma la eficacia de la protección solar de estos nuevos formatos, que apuntan a tendencia por su reducido tamaño, perfecto para llevarlos siempre encima. No obstante, su aplicación es laboriosa, y su precio, mucho más elevado de lo parece.
En efecto, la combinación de las mediciones “in vivo” e “in vitro” realizadas en un laboratorio certificado, experto e independiente siguiendo la norma ISO 23698 2024 HDRS, ratifican la eficacia de la protección anunciada en las tres productos analizados: Mustela stick de alta protección para toda la familia SPF 50, Nivea Stick facial SPF 50+ y Protector solar en stick Decathlon Sport SPF 50+. Aunque frente a los rayos UVA, el stick de Decathlon se queda en una calificación de “satisfactorio” (frente a la “buena” de los otros dos productos).
La prueba con usuarios apunta también buenos resultados en comodidad y confort de uso para los tres productos, destacando el stick facial de Nivea por su textura, facilidad de aplicación, absorción y acabado invisible; aunque también se sugiere mejorar la fragancia. Y los tres cumplen con la normativa vigente en etiquetado. No obstante, comparados con una crema de protección, OCU advierte dos deficiencias: es difícil de aplicar una capa suficientemente gruesa y uniforme; y es fácil dejar zonas sin protección, ya que apenas se ve.
Y aunque a primera vista los protectores solares en stick pueden parecer asequibles, se trata de envases de pequeños tamaño. Comparados con una crema de la misma marca y con la misma protección cuestan hasta 5 veces más para el mismo volumen: el stick de Decathlon sale por 36 €/100 ml frente a los 7,20 €/100 ml de la crema; y el de Nivea, 80 €/100 ml por los 22 €/100 ml de la crema facial.
En definitiva, OCU considera que los nuevos formatos de protección solar en stick pueden ser, por su pequeño tamaño, un útil complemento para llevar encima durante el verano. Muy útil para proteger zonas pequeñas y sensibles del cuerpo como el rostro y el contorno de los ojos (hay menos riesgo de que entre en el ojo), pero menos práctico para aplicar en zonas extensas del cuerpo, como las extremidades o la espalda.
