La actual época estival se está saldando con un notable impacto en la salud pública de la región. La Comunidad de Madrid ya ha superado la barrera de las 150 defunciones vinculadas de forma directa a los efectos del calor extremo. La gravedad de la situación se ha intensificado de manera reciente, puesto que una tercera parte de estos fallecimientos se ha concentrado en los últimos siete días, coincidiendo con una fase en la que buena parte de la península permanecía bajo avisos meteorológicos por fuertes subidas térmicas.
En términos globales, el territorio madrileño ha sumado 152 víctimas mortales derivadas del exceso térmico en el intervalo que abarca desde el inicio de junio hasta el pasado 9 de julio. Estos balances estadísticos proceden de las proyecciones elaboradas por el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), organismo técnico que gestiona el Instituto de Salud Carlos III y que depende del Ministerio de Sanidad.
Balance mensual y picos de mortalidad en la región
Al desglosar la evolución temporal de los datos, el mes de junio concentró un total de 93 fallecidos en la autonomía, un repunte motivado principalmente por la primera gran ola de calor que azotó la geografía madrileña en el tramo final de dicho mes. Los momentos de mayor criticidad asistencial se localizaron durante las jornadas del 24 y 25 de junio, fechas en las que se computaron 15 muertes diarias por causas asociadas a las temperaturas, seguidas del día 26 de junio, que cerró el balance con 13 pérdidas humanas.
La gravedad de estos indicadores se hace evidente al compararlos con los registros del año previo, dado que el número de fallecidos en la región prácticamente ha duplicado las 48 muertes que se contabilizaron durante el mismo periodo del año anterior.
Récord histórico de decesos a escala nacional
La tendencia al alza registrada en Madrid se enmarca en una dinámica de afección generalizada en todo el país. A nivel estatal, el mes de junio concluyó con un balance de 1.031 fallecimientos relacionados con los rigores del termómetro, lo que supone un incremento del 153 % si se compara con las 407 muertes que se notificaron en el sexto mes del ejercicio precedente.
Este volumen de decesos mensuales constituye un máximo histórico para un mes de junio en España desde que el sistema MoMo comenzó su andadura de mediciones en el año 2015. Los precedentes más inmediatos con cifras similares se remontan a los meses de junio de los años 2017 y 2022, periodos en los que se estimaron 1.000 y 828 defunciones respectivamente. Esta evolución negativa se añade, asimismo, al comportamiento anómalo que ya se observó durante el mes de mayo, un periodo en el que las autoridades sanitarias ya habían atribuido al factor térmico un total de 122 muertes en el cómputo nacional.
