Los datos de calidad del aire acumulados de enero a mayo de este año son los mejores de toda la serie histórica. Los registros de dióxido de nitrógeno (NO2) demuestran una rebaja de este contaminante atmosférico a más de la mitad de lo que se alcanzó en mayo de 2019 -de 62 microgramos por metro cúbico a 30 μg/m3-. En aquel año, ya estaba Madrid Central en vigor.
Con los datos a cierre de mayo de este año, la capital no sólo cumpliría hoy con la directiva europea de calidad del aire actual, logro que lleva encadenando cuatro años consecutivos -de 2022 a 2025- gracias a todas las medidas que se han implantado de la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360, sino que, por primera vez, 11 de las 24 estaciones no rebasarían el límite fijado en la nueva normativa europea, que se aplicará a todos los estados miembros a partir de 2030 para el NO2.

Madrid infringió, desde 2010 hasta 2021, los umbrales de NO2 establecidos en el valor límite anual de la directiva vigente, cuyo máximo se fija en 40 microgramos por metro cúbico (μg/m3). En la última década, el peor año de calidad del aire fue 2017, cuando se superó este umbral en 15 de las 24 estaciones que tiene la ciudad. En 2018, último año de referencia incluido en la sentencia condenatoria del Tribunal de Justicia europeo a España por los reiterados incumplimientos de Madrid, Barcelona y Bajos del Llobregat desde 2010, se rebasó en siete.

Para 2030, la Unión Europea ha rebajado el máximo de NO2 de 40 μg/m3 a 20 μg/m3, límite que se cumpliría hoy en 11 de las 24 estaciones. Otro dato destacable es que en mayo de 2026 ninguno de los puntos de la red rebasa los 30 μg/m3; el año pasado, plaza Elíptica llegó a 33 μg/m3 y Urbanización Embajada a 32 μg/m3. Si se compara con 2019, 11 estaciones superaron el límite de 40 μg/m3, llegando a registrarse picos de 62 μg/m3 en plaza Elíptica y 60 μg/m3 en Escuelas Aguirre.
