Madrid cambia su protocolo de parques frente a meteorología adversa para permitir mantenerlos abiertos el mayor tiempo posible en verano sin reducir la seguridad para sus visitantes. La Junta de Gobierno ha aprobado definitivamente este jueves la modificación del Protocolo de Alertas Meteorológicas de los jardines del Buen Retiro con un nuevo texto de gestión de riesgo de arbolado.
Además, tal y como ha informado la vicealcaldesa de Madrid y portavoz municipal, Inma Sanz, este viernes también se dará luz verde, vía instrucción, a otro nuevo protocolo de parques que regula exclusivamente el parque Juan Carlos I, el Juan Pablo II y el parque Lineal del Manzanares, que nunca llegarían a cerrarse.
Para el resto de los parques históricos madrileños que disponen de posibilidad de cierre -El Capricho (Barajas), Fuente del Berro (Salamanca), Quinta de Torre Arias y Quinta de los Molinos (ambos en San Blas-Canillejas) y la Rosaleda del parque del Oeste (Moncloa-Aravaca)- se operará con los mismos umbrales del ‘protocolo del Retiro 2026’ debido a que su arbolado es análogo en cuanto a características biológicas.
Ampliación de los umbrales de viento
El cambio de esta regulación ha sido impulsado por el Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad ante la solicitud realizada por muchos ciudadanos de evitar el cierre de parques en época estival. Tras estudiarse la viabilidad de flexibilizar el protocolo sin rebajar el nivel de seguridad para los visitantes por parte de los servicios técnicos de la Dirección General de Zonas Verdes y Gestión del Agua, se ha concluido que es posible realizar una modificación para flexibilizar esta regulación.
Como ya se informó el mes pasado, con los datos de la Agencia Estatal de Meteorología y la información estadística recopilada durante los últimos 12 años (de 2014 a 2025) sobre incidencias de ramas y árboles caídos, se ha detectado una menor influencia de la temperatura máxima y la humedad del suelo en la sucesión de caídas durante episodios de alerta naranja y roja respecto al protocolo de 2019.
De este modo, los dos modelos de gestión para los parques que reciben luz verde amplían el umbral de viento, permitiendo reducir el cierre del parque en días de altas temperaturas con el objetivo de que los ciudadanos continúen disfrutando de las instalaciones.
Con este resultado, se ha excluido de la definición de los umbrales de activación de alerta y se ha suavizado en temperaturas superiores a 35º. De este modo, la definición de umbrales de activación del ‘protocolo del Retiro 2026’ quedaría establecida con la fórmula que se muestra en la tabla, donde se puede comparar el modelo actual con la propuesta aprobada en Junta de Gobierno: se rebaja en 5 km/h el umbral de rachas de viento para activación de alerta naranja con rango de velocidad máxima entre 45 y 60 km/h (hasta ahora en 40-55 km/h) y a partir de 60 km/h la roja (hasta ahora superior a 55 km/h).
La calidad de los datos analizados también se ha servido de la información obtenida a través del Servicio de Evaluación y Revisión Verde (SERVER), especializado en la gestión del riesgo del arbolado en la ciudad y creado en agosto de 2018.
Un protocolo más suave para los parques más jóvenes
El Ayuntamiento aprobará mañana, vía instrucción, otro protocolo de parques para los recintos singulares Juan Carlos I (Barajas), Juan Pablo II (Hortaleza) y Lineal del Manzanares (Usera-Puente de Vallecas), espacios verdes con características similares en cuanto a la configuración de la instalación y el arbolado, con ejemplares jóvenes debido a que son parques de reciente construcción (Juan Carlos I, año 1992; Lineal del Manzanares, 2003; Juan Pablo II, 2007).
Para estas tres zonas verdes, se eleva el umbral de viento para activación de alerta roja a rachas por encima de los 75 km/h y se elimina el cierre de los recintos en caso de decretarse. La medida que se adoptará en caso de alerta roja es el balizamiento de zonas sensibles como infantiles o estanciales.
El protocolo, una herramienta que surgió tras dos tragedias
En mayo de 2016, comenzó a aplicarse el primer protocolo de actuación del Retiro tras el fallecimiento de un hombre de 38 años al caerle un árbol en este parque histórico. Un mes más tarde, una niña resultó herida por un episodio similar. En 2018, se produjo otro incidente al fallecer un niño con la caída de otro árbol, llevando a actualizar la normativa al respecto y dar lugar al protocolo que se aplica en la actualidad.
Esta regulación nació para prevenir las incidencias que puedan producirse relacionadas con el riesgo de caídas de ramas o árboles u otros riesgos derivados de las fuertes rachas de viento, lluvia o nieve. De 2020 a 2025, el parque solo estuvo cerrado por alerta roja el 1 % del tiempo, período en el que se produjo la mayor parte de caídas de árboles y ramas (el 38 % del total): se volcaron 60 árboles y 439 ramas.
Los nuevos protocolos mantienen los cuatro niveles de alerta en función de las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET): verde, amarillo, naranja y roja, modificando exclusivamente los umbrales mencionados anteriormente.
