La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha visitado la exposición ‘Goya y las escuelas italiana y flamenca. Un siglo de filantropía de Carlota de Santamarca y Antonia González’ en el Museo de Historia, una muestra que pone en valor el legado artístico y humano de dos mujeres que, hace ahora casi 100 años, dedicaron sus fortunas a fundar centros para acoger y educar a niños huérfanos.
a delegada ha señalado que “la exposición constituye uno de los legados patrimoniales más valiosos conservados en Madrid”. A través de una cuidada selección de obras, la muestra recuerda la figura de Carlota de Santamarca y Donato, duquesa de Nájera, y de Antonia González Pérez, dos mujeres “excepcionales” que fueron, tal y como ha subrayado Rivera de la Cruz, “pioneras de una filantropía comprometida” e “hicieron historia en nuestra ciudad gracias a su generosidad”.
Goya, Giordano y los maestros flamencos
La colección, que puede visitarse de manera gratuita en el Museo de Historia de Madrid hasta el 23 de septiembre, reúne las piezas más destacadas del conjunto de obras legadas por ambas filántropas. Entre las pinturas más importantes, figuran seis pequeños óleos de Francisco de Goya realizados entre 1785 y 1786, agrupados bajo la denominación de Juegos de niños. Estas escenas infantiles —en las que los niños juegan al toro, a soldados, a pídola, buscan nidos entre ruinas o se disputan unas castañas— son un fiel testimonio de la vida cotidiana en la España ilustrada.
Junto a las obras del maestro aragonés, la exposición reúne importantes ejemplos de la pintura flamenca del siglo XVII como Jauría de perros acosando a un ciervo, de Frans Snyders; el Bodegón de frutas y fondo de paisaje, de Paul de Vos, y El triunfo de Neptuno y Anfítrite, de Frans Francken el Joven. La escuela italiana está representada por varias obras de Luca Giordano, entre ellas, la monumental Huida a Egipto, realizada hacia 1680 o 1690.
Del siglo XVII español destacan la Estigmatización de San Francisco de Asís de Bartolomé Carducho, la Glorificación de San Buenaventura de Vicente Carducho (1637) y obras de Juan de Arellano, José Antolínez y Alejandro de Loarte que ilustran la plenitud del barroco madrileño.
La colección se completa con un valioso capítulo de retratos y pintura del siglo XIX y XX español. José Moreno Carbonero firmó en 1908 el gran retrato de Carlota de Santamarca y Donato, mientras que Pablo Manzano retrató a Antonia González y Pérez junto a su marido, Ramón Pallarés y Prats, en un lienzo monumental, al que acompañan los bustos en mármol esculpidos por Miguel de la Cruz Martín hacia 1923. Ricardo de Madrazo, Bernardo López Piquer y Antonio de Brugada —con sus espléndidas marinas, entre ellas El vapor Isabel II anclado cerca de la costa— representan la pintura romántica de la primera mitad del XIX, junto a los paisajes orientalistas de Jenaro Pérez Villaamil (Caravana a la vista de Tiro, 1846; Las gargantas de las Alpujarras, 1848).
En suma, la colección abarca más de tres siglos de historia del arte europeo, con especial protagonismo para las escuelas italiana, española y flamenca, ofreciendo un legado de singular valor para el patrimonio artístico de la ciudad de Madrid.
