Este miércoles 12 de agosto de 2026 tendrá lugar un eclipse total de Sol, uno de los espectáculos más grandiosos que ofrece la naturaleza: la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol y bloquea por completo su disco. Dentro de la franja de totalidad, el día se transforma durante unos instantes en un crepúsculo sorprendente.
Un espectáculo que no te puedes perder
Se trata del primer eclipse total visible desde la Península Ibérica desde 1905, una oportunidad única. De hecho, España vive una racha excepcional: además del de 2026, el 2 de agosto de 2027 otro eclipse total tocará el sur del país, y el 26 de enero de 2028 podremos disfrutar de un eclipse anular. Tres grandes eclipses solares consecutivos entre 2026 y 2028, algo que la estadística sitúa, para un mismo lugar, en una vez cada siglo.
Como explica Telmo Fernández, director del Planetario de Madrid, la excepcionalidad de esta cita del 12 de agosto es doble: por un lado, la rareza del fenómeno y, por otro, que ocurra tan cerca de nosotros. “No siempre es fácil ver un eclipse total desde un mismo lugar. De media, un eclipse total puede repetirse en un mismo punto de la Tierra cada más de 300 años”, explica. A ello se suma que “tenemos la suerte de que la franja de totalidad atraviesa la Península Ibérica”, una oportunidad que, insiste, merece aprovechar porque “lo realmente interesante es verlo en su totalidad”.
La franja de totalidad, la estrecha banda de terreno, de unos 200-300 kilómetros de ancho, donde la Luna cubre completamente el disco solar, atravesará el norte de la Comunidad de Madrid, con una duración de entre 30 y 90 segundos. Fuera de esa franja, como ocurre en Madrid capital, el fenómeno se observará como un eclipse parcial.
¿Qué es exactamente un eclipse solar?
Un eclipse solar ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, bloqueando parcial o totalmente la luz solar. Para que esto suceda, la Luna tiene que estar en fase de Luna nueva, cuando su cara visible desde la Tierra no recibe luz del Sol.
Es posible gracias a una gran casualidad cósmica. El Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, pero también está unas 400 veces más lejos. Por eso, vistos desde la Tierra, Sol y Luna tienen prácticamente el mismo tamaño aparente, y la Luna puede llegar a taparlo por completo.
Si la órbita de la Luna no estuviera inclinada respecto al plano orbital de la Tierra, habría dos eclipses cada mes: uno de Luna en cada Luna llena y uno de Sol en cada Luna nueva. Como sí está inclinada, el eclipse solo se produce cuando la Luna nueva coincide con el cruce de su órbita con el plano de la órbita terrestre (la “eclíptica”), algo que ocurre aproximadamente cada seis meses.
Quienes han vivido un eclipse total coinciden en que las fotografías no hacen justicia a la experiencia. Telmo Fernández asegura que “es una experiencia que impresiona a todo el que la vive”. En apenas unos segundos “cambia la luz del cielo, baja la temperatura, sopla una ligera brisa e incluso los animales alteran su comportamiento”, creando la sensación de que “algo extraordinario está ocurriendo sobre nuestras cabezas”. Por eso sostiene que “es de las pocas cosas que ocurren en el cielo que realmente merece la pena contemplar al menos una vez en la vida”.
Eclipse de Sol vs. eclipse de Luna: no son lo mismo
Aunque a veces se confunden, son fenómenos opuestos:
- Eclipse solar: la Luna se sitúa entre el Sol y la Tierra, y su sombra cae sobre una franja concreta de la superficie terrestre. Solo es visible desde esa zona, y solo puede ocurrir en Luna nueva.
- Eclipse lunar: es la Tierra la que se sitúa entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre esta. Solo puede ocurrir en Luna llena, y es visible desde todo el hemisferio nocturno de la Tierra al mismo tiempo, sin necesidad de estar en un lugar concreto.
Tipos de eclipse solar: total, parcial, anular e híbrido
No todos los eclipses de Sol son iguales. Según la alineación exacta y la distancia de la Luna, se distinguen cuatro tipos:
- Parcial: la Luna cubre solo una parte del Sol. Es lo que verá Madrid capital el 12 de agosto. Requiere protección ocular constante durante todo el fenómeno.
- Total: la Luna cubre por completo el disco solar y se hace de noche en pleno día durante unos segundos o minutos. Es el único momento en el que se puede mirar al Sol sin protección, y se hace visible su corona, la capa más externa.
- Anular: la Luna está más alejada de la Tierra cuando se produce la alineación, por lo que su disco no llega a cubrir todo el Sol: se ve un “anillo de fuego” alrededor de la Luna. Requiere protección ocular constante, igual que el parcial.
- Híbrido: a lo largo del recorrido de la sombra lunar sobre la superficie terrestre, el eclipse se ve como anular en algunos puntos y como total en otros.
¿Por qué los eclipses importan a la ciencia?
Más allá del espectáculo, los eclipses también han sido fundamentales para el avance del conocimiento científico. Como recuerda Telmo Fernández, “los eclipses ayudaron a comprobar la teoría general de la relatividad de Einstein”, al permitir observar cómo la gravedad del Sol desviaba la luz de estrellas situadas detrás de él, una de las primeras grandes confirmaciones de esta teoría.
Además, explica que desde la Antigüedad estos fenómenos han servido para comprender la mecánica celeste y predecir el movimiento de los astros, hasta el punto de que quienes eran capaces de anunciar un eclipse gozaban de una enorme influencia.
Incluso recuerda que existen numerosos episodios históricos y leyendas vinculados a ellos, como el célebre relato según el cual Cristóbal Colón utilizó la predicción de un eclipse lunar durante su cuarto viaje a América para impresionar a los indígenas de Jamaica y conseguir víveres. Hoy, los eclipses siguen siendo una oportunidad única para la investigación porque “permiten estudiar la corona solar, una parte del Sol que normalmente permanece oculta”, una región clave para comprender la actividad de nuestra estrella.
Eclipse total: qué se ve exactamente si estás en la franja de totalidad
Estar dentro de la franja de totalidad permite vivir una secuencia de fenómenos que no se repite en un eclipse parcial:
- Durante la fase parcial del eclipse: el disco de la Luna avanza poco a poco por delante del Sol hasta cubrirlo del todo. Es el momento de las curiosidades: en la sombra de los árboles aparecen multitud de pequeñas “lunitas” (el Sol eclipsado proyectado por los huecos entre las hojas, como diminutas cámaras oscuras), y con una cartulina agujereada se puede proyectar la misma imagen en el suelo.
- Fenómenos justo antes de la totalidad: sobre una tela blanca extendida en el suelo pueden verse oscilar las bandas de sombra, causadas por la última luz solar al atravesar una atmósfera turbulenta. Segundos después llega el anillo de diamantes, un destello final antes de que el Sol quede totalmente oculto, seguido de las perlas de Baily, pequeños puntos de luz que se cuelan entre los relieves de la Luna.
- La totalidad: unos breves pero inolvidables instantes de noche en pleno día, en los que sí es seguro mirar al Sol sin ningún filtro. Se ve un disco oscuro rodeado de un halo fantasmagórico, la corona solar, y pueden distinguirse algunos planetas y alguna estrella brillante. Baja la temperatura, se levanta viento y los animales reaccionan de formas diversas.
- Post-totalidad: todo se invierte. Hay que volver a colocarse la protección ocular en cuanto reaparecen las perlas de Baily y el anillo de diamantes, y otra hora de parcialidad hasta que la Luna deja libre al Sol por completo (o hasta que este se oculta tras el horizonte).
¿Cómo se vivirá el eclipse en la ciudad de Madrid?
Según los datos del Planetario de Madrid, así se desarrollará el eclipse parcial en la ciudad:
- Inicio de la parcialidad: 19:37 h
- Máximo del eclipse: 20:32 h (en torno al 99,9-99,95 % de ocultación del disco solar)
- Puesta de Sol: 21:17 h
En el momento de máxima ocultación, el Sol estará muy bajo, cerca del horizonte oeste-noroeste. Por eso conviene buscar un lugar elevado y con el horizonte oeste totalmente despejado.
¿Será un eclipse total en Madrid?
En Madrid capital no se llegará a ver la fase de totalidad en ningún momento, y siempre quedará un fino borde de Sol visible. Solo desde el tercio norte de la Comunidad de Madrid se alcanza ese instante en el que se puede mirar al Sol sin protección mientras el disco solar permanezca completamente oculto. En cuanto reaparezca el primer rayo de Sol, hay que volver a colocarse las gafas inmediatamente.
Aunque en la ciudad de Madrid el eclipse alcanzará una ocultación del 99,95 %, no llegará a ser total. Y esa diferencia es mucho más importante de lo que parece.
Como explica Telmo Fernández, “en Madrid podremos disfrutar de un eclipse del 99 %, pero no será un eclipse total. Y esa diferencia se nota”. De hecho, advierte de que “aunque parezca que un 99 % es casi total, no lo es. El Sol sigue teniendo tanto brillo que no se produce la sensación de totalidad”. Por eso, siempre que sea posible, recomienda desplazarse: “Si se puede, merece la pena salir de Madrid hacia la franja de totalidad para vivir la experiencia completa”.
Cómo observar el eclipse con seguridad: recomendaciones de Madrid Salud
Mirar directamente al Sol, aunque esté parcialmente cubierto por la Luna, puede causar daños oculares graves e irreversibles. Como recuerda Telmo Fernández, “mirar directamente al Sol es peligroso. Solo deben utilizarse gafas homologadas para eclipses o métodos de observación indirecta”. En Madrid capital, donde el eclipse será parcial durante todo el fenómeno, esa protección deberá mantenerse en todo momento.
Qué hacer
- Usa únicamente gafas de eclipse homologadas, con certificación ISO 12312-2 y marcado CE.
- Revisa las gafas antes de usarlas: que no estén rayadas, perforadas, rotas ni deformadas, y que el filtro esté íntegro y bien sujeto. Si tienes dudas sobre su estado, no las uses.
- Antes de ponerte y de quitarte las gafas, mira al suelo o da la espalda al Sol.
- Si observas con niños, supervísalos durante toda la observación: las gafas de eclipse no son un juguete.
- Como alternativa sin gafas, puedes observar el eclipse de forma indirecta: por proyección con una cámara estenopeica casera, o mirando la sombra proyectada en el suelo por una espumadera, un colador o una cartulina agujereada.
- Protégete también del calor: usa gorra o sombrero, aplica protector solar, mantente hidratado y busca sombra mientras esperas el inicio del eclipse.
Qué no hacer
- Nunca mires al Sol con gafas de sol normales, radiografías, discos CD o DVD, ni filtros caseros.
- No observes el eclipse mientras caminas o te desplazas.
- No uses prismáticos, telescopios ni cámaras con solo las gafas de eclipse puestas: estos instrumentos concentran la luz solar y necesitan un filtro solar específico colocado en el objetivo, nunca en el ocular. Si no estás familiarizado con el uso del telescopio, mejor no lo intentes.
Después de observar el eclipse
Si notas visión borrosa, manchas oscuras, dificultad para leer o deformación de las imágenes, consulta cuanto antes con un profesional. La lesión en la retina puede no doler, pero sí causar daños permanentes.
¿Dónde verlo en Madrid capital?
Si no puedes salir de la ciudad, Telmo Fernández recomienda buscar un lugar con el horizonte oeste completamente despejado, sin edificios, árboles o montañas que oculten el Sol cuando esté muy bajo. En sus palabras, “si no puedes salir de Madrid, busca un lugar con el horizonte oeste despejado y utiliza siempre gafas homologadas para eclipses”.
Entre los emplazamientos que propone se encuentran el Templo de Debod o el entorno del Palacio Real, que «ofrecen un horizonte oeste bastante abierto para seguir el eclipse”, además del Cerro del Tío Pío, que destaca porque “hay espacio suficiente para disfrutar del fenómeno”.
Actividades para disfrutar el eclipse en Madrid
Sesiones especiales en el Planetario de Madrid
Del 17 de julio al 12 de agosto, el Planetario ofrece sesiones especiales con la proyección fulldome Trío de eclipses (30 minutos). El documental explica cómo se producen los eclipses, por qué los de 2026, 2027 y 2028 constituyen una oportunidad única y cuáles son las recomendaciones para disfrutarlos con seguridad. Esta programación se ha completado con talleres de astronomía, conferencias y una exposición dedicada al mundo de los eclipses, sus características y su observación.
l 12 de agosto, día del eclipse, tendrá lugar además una sesión especial a las 18:00 horas, que incluirá la proyección del documental, una explicación complementaria a cargo de un monitor de astronomía y un turno de preguntas para el público antes del inicio del fenómeno.
Todas estas actividades responden a un objetivo que Telmo Fernández resume en una idea: “que la gente sea consciente de que mirar el universo vale la pena porque te abre otras puertas a tu conocimiento”.
Encuentro en Barajas
La Junta Municipal de Barajas organiza un encuentro para observar el eclipse de la mano de expertos el 12 de agosto, a las 20:00 h, en el mirador de la calle de la Playa de Barlovento, una de las zonas de la capital con mejores condiciones de visibilidad. La actividad incluirá explicaciones divulgativas y observación acompañada de música ambiental, con reparto de gafas homologadas.
Un buen mirador en Tetuán
Como ya se explicó en las actividades divulgativas organizadas en el distrito junto a la Asociación Astronómica de Madrid, el parque de Agustín Rodríguez Sahagún es uno de los puntos recomendados para observar el eclipse parcial del 12 de agosto, gracias a un mirador adecuado y bien orientado. Desde allí podrá verse el inicio del eclipse a las 19:36 h y el máximo a las 20:32 h, con un 99,95 % de ocultación parcial del disco solar.
Los próximos eclipses tras el de 2026
El eclipse del 12 de agosto no será un acontecimiento aislado. Forma parte de un ciclo excepcional que convertirá a España en uno de los mejores lugares del mundo para observar eclipses solares durante tres años consecutivos. Como recuerda Telmo Fernández, en 2027 un eclipse total cruzará el sur de España, mientras que en 2028 llegará un eclipse anular, en el que la Luna no cubrirá completamente el Sol y dejará visible el conocido “anillo de fuego”, debido a que se encontrará más alejada de la Tierra. Para el director del Planetario, esta sucesión de fenómenos constituye “un trío de eclipses” que llevaban años preparando desde el punto de vista divulgativo y científico.
2 de agosto de 2027
Un nuevo eclipse total de Sol cruzará el sur de España por el estrecho de Gibraltar durante la mañana. La totalidad se verá sobre todo en zonas como Cádiz, Ceuta o Málaga, donde durará hasta casi 5 minutos. Desde la Comunidad de Madrid se podrá ver un eclipse parcial con un oscurecimiento de hasta el 70 %.
26 de enero de 2028
Un eclipse anular de Sol cruzará la península de suroeste a noreste justo antes del atardecer, y se observará mejor desde el sur y el este de España, como Andalucía o la Comunidad Valenciana. Desde algunas zonas de la Comunidad de Madrid podría verse también como anular al final de la tarde.
Una cita que merece la pena
El eclipse del 12 de agosto será mucho más que un fenómeno astronómico. Será una oportunidad excepcional para detenernos unos minutos y mirar al cielo. Como resume Telmo Fernández, “mirar el universo merece la pena porque abre nuevas puertas al conocimiento y también a nuestra forma de interpretar la vida”. Y si existe la posibilidad de acercarse a la franja de totalidad, deja una última reflexión que resume el espíritu de esta cita con el cielo: “Un 99 % parece mucho, pero la magia de un eclipse está en la totalidad”.
