Los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT) han anunciado la convocatoria de una huelga indefinida en los centros de enseñanza pública no universitaria de la Comunidad de Madrid, coincidiendo con el inicio del próximo curso escolar 2026-2027. Las organizaciones sindicales han establecido el periodo estival como el único margen disponible para negociar con la Consejería de Educación, advirtiendo de que el personal docente y de atención educativa no retomará la actividad en septiembre si no se alcanzan compromisos previos y concretos.
La medida de protesta coincidirá con la vuelta a las aulas de más de 800.000 estudiantes en la región, afectando directamente a cientos de miles de familias. La Confederación de Asociaciones de Madres y Padres de la Escuela Pública Madrileña (CONFAPA) ha manifestado su apoyo explícito a la movilización, vinculando de forma directa las condiciones laborales del profesorado con la calidad del aprendizaje del alumnado.
Factores determinantes del conflicto laboral
De acuerdo con las centrales sindicales convocantes, la decisión es consecuencia de lo que califican como un deterioro sostenido de las condiciones laborales y pedagógicas en la región. Entre los principales motivos que fundamentan el conflicto se encuentran los siguientes puntos:
- Nivel salarial: Denuncian que las retribuciones del profesorado público en Madrid se sitúan entre las más bajas del Estado, a pesar de que la comunidad autónoma cuenta con la mayor renta per cápita y el coste de vida más elevado del país.
- Masificación en las aulas: Sostienen que las ratios actuales superan los límites razonables desde el punto de vista pedagógico y señalan la falta de una regulación que fije el número máximo de alumnos con necesidades educativas por cada especialista en Pedagogía Terapéutica o Audición y Lenguaje.
- Elevada carga lectiva: Exigen la recuperación de las 18 horas lectivas en Educación Secundaria y la reducción a 23 horas en Educación Primaria, argumentando que Madrid impone más horas de aula presencial que la mayoría de las comunidades autónomas.
- Carga administrativa: Lamentan el exceso de burocracia y tareas redundantes que, según exponen, restan tiempo a la docencia y a la atención directa del alumnado.
- Ausencia de marco estructural en FP: Apuntan a la falta de una regulación justa que ordene las prácticas formativas, el horario de la Formación Profesional y las funciones específicas del profesorado prospector.
- Financiación de la red pública: Censuran los recortes sostenidos en personal, medios materiales y apoyos especializados, los cuales, a su juicio, debilitan la escuela pública en favor de la red concertada y privada.
Ejes de negociación para desconvocar el paro
Para frenar el inicio de la huelga en septiembre, CCOO y UGT condicionan la retirada de los paros a la apertura de un espacio de diálogo inmediato que aborde compromisos firmes en seis ámbitos específicos: la equiparación salarial progresiva con la media nacional, la reducción de la jornada lectiva semanal, el descenso efectivo de las ratios por aula, el diseño de un marco regulador para la Formación Profesional, un plan de desburocratización de los centros y una inversión presupuestaria estructural en la red pública.
«El verano no puede ser una pausa cómoda para quien tiene la responsabilidad de actuar. Es el plazo que le damos a la Consejería. Si en septiembre los docentes vuelven sin respuestas, volverán en huelga», ha manifestado Aída San Millán Martín, Secretaria General de la Federación de Educación y Servicios Socioeducativos de CCOO Madrid.
Las organizaciones de trabajadores han realizado asimismo un llamamiento formal al resto de las fuerzas sindicales con representación en el sector educativo madrileño para configurar un frente amplio y sumarse a la convocatoria. En las próximas semanas, los sindicatos tienen previsto detallar el calendario administrativo del proceso y las diferentes acciones informativas que se desarrollarán a lo largo del verano a través de sus canales habituales.

