La Federación de Educación y Servicios Socioeducativos de CCOO Madrid ha registrado una solicitud de actuación de “extrema urgencia” ante la Dirección del Área Territorial (DAT) de Madrid Capital por el grave deterioro estructural de la Escuela de Educación Infantil Arco Iris, en el distrito de Villa de Vallecas: grietas con desplazamiento progresivo en el muro perimetral, desprendimiento parcial del muro del patio y humedades generalizadas.
El sindicato exigirá responsabilidades legales si la Administración «no actúa de forma inmediata». El escrito, firmado por la Secretaria General de la Federación, Aída San Millán Martín, documenta tres deficiencias críticas:
- Riesgo de derrumbe perimetral: el muro exterior presenta grietas considerables y un desplazamiento progresivo que evidencia un posible fallo estructural.
- Desprendimientos inminentes: el muro interior del patio ya ha sufrido la cesión de una de sus partes, lo que supone un peligro inmediato para el alumnado y el personal.
- Deficiencias de habitabilidad: presencia de múltiples goteras y humedades en el interior del centro, derivadas de problemas en la red de saneamiento.
CCOO subraya que esta situación constituye una vulneración de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y ha solicitado formalmente a la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades la evaluación técnica inmediata del edificio, así como la ejecución de las obras de reparación, consolidación o reconstrucción necesarias.
Mientras se realizan las intervenciones, el sindicato exige la prohibición inmediata de uso de las zonas afectadas hasta que quede acreditada su seguridad. La Secretaria General de la Federación de Educación, Aída San Millán, advierte: “un tramo del muro del patio ya ha cedido. No estamos ante un riesgo hipotético: estamos ante un peligro real e inmediato para niñas, niños y docentes. La Administración no puede permitirse ni un solo día más de inacción.”
La Federación de Educación declara que, «de persistir la inacción o producirse una demora injustificada», exigirá las «responsabilidades legales oportunas por los daños personales o materiales que pudieran derivarse de un eventual derrumbe».

