La ciudad de Madrid se ha unido a la iniciativa internacional Breathe Cities, que apoya a las ciudades para limpiar el aire y mejorar la salud pública. Así lo han acordado los ayuntamientos de Madrid y Londres tras el encuentro que mantuvieron sus alcaldes, José Luis Martínez-Almeida y Sadiq Khan, en el marco del foro Bloomberg Citylab.
Almeida ha subrayado que “Madrid se siente orgullosa de formar parte de esta iniciativa” y “como alcalde, mi prioridad es la salud y el bienestar de cada uno de los madrileños de nuestra maravillosa ciudad”, ha explicado. En este sentido, ha recordado que “Madrid ha reducido los niveles de contaminación en un 40 % durante los últimos 20 años”, algo que ha sido posible por la puesta en marcha de medidas como la electrificación de los autobuses de EMT Madrid, la ampliación de la red de carriles bici y el desarrollo de una de las estrategias de aire limpio más ambiciosas de Europa.
“Unirnos a Breathe Cities nos permitirá llegar aún más lejos, contando con los datos, las herramientas y el respaldo de la comunidad global”, ha destacado. Lanzada en 2023, Breathe Cities es una iniciativa global que apoya a las ciudades para limpiar el aire y mejorar la salud pública.
Implementada por Bloomberg Philanthropies, Clean Air Fund y C40 Cities, la iniciativa ofrece a las ciudades herramientas para tomar medidas ambiciosas a favor del aire limpio, ampliando el acceso a los datos y aumentando la concienciación pública. Con su entrada en Breathe Cities, Madrid se posiciona junto a otras ciudades líderes para transformar los entornos urbanos, principales focos de emisiones, en espacios más seguros, limpios y habitables.
Su incorporación a esta iniciativa responde a una estrategia integral estructurada en cuatro ejes fundamentales: datos y tecnología de vanguardia para la monitorización precisa de la calidad del aire; asistencia técnica especializada; fomento de la participación comunitaria, trabajando mano a mano con organizaciones locales para implicar a los madrileños en el cuidado del entorno, y una red global de conocimiento, gracias al intercambio de soluciones probadas con metrópolis como Londres, Bogotá, Milán o París ante desafíos climáticos compartidos.

