El tratamiento oral objeto del ensayo clínico se administrará, tras la terapia estándar de quimioterapia y radioterapia, a los pacientes que presentan un grado 2 o 3 con enfermedad agresiva. El objetivo es conseguir que esta enfermedad se convierta en crónica y que el fármaco sea una terapia de mantenimiento.
El astrocitoma con mutación de IDH es un tipo de tumor que se origina en los astrocitos, células con forma de estrella encargadas de sostener y nutrir a las neuronas en el cerebro y la médula espinal. Se trata de un tumor más frecuente en adultos jóvenes (entre 30 y 50 años) y suele localizarse en el lóbulo frontal.
El doctor Juan Manuel Sepúlveda, neurooncólogo del Hospital 12 de Octubre, investigador principal y responsable de la apertura de este ensayo en este centro explica que, “al tener pocos efectos secundarios, lo que buscamos es que el fármaco pueda tomarse durante años para convertir este cáncer cerebral en una enfermedad crónica y evitar que regrese, ya que actualmente casi todos los pacientes recaen a pesar de la radioterapia y la quimiterapia”.
“Se trata -añade- de un tumor que se expande de manera difusa, es decir no tiene bordes definidos y en vez de ser una masa sólida, como el glioblastoma, crece mezclándose con el tejido cerebral sano. Esto lo que hace es que sea muy difícil eliminarlo al cien por cien con la cirugía, lo que hace que irremediablemente vuelva a crecer”.
En el caso de los pacientes que están en grado 3, y algunos de grado 2 con un crecimiento rápido, se les administra quimioterapia y radioterapia, tratamientos que por su toxicidad no pueden utilizarse indefinidamente. En cambio, Vorasidenib sí podría administrarse como terapia de mantenimiento, cuando ya han finalizado el tratamiento con radioterapia y quimioterapia.
Vorasidenib ya se ensayó en el estudio ÍNDIGO -Fase 3-, incluyendo pacientes con astrocitoma grado 2 con la mutación IDH que solo habían sido operados y con ningún otro tratamiento previo -como quimioterapia o radioterapia-. “El ensayo fue tan exitoso que el fármaco ha sido aprobado para este perfil de paciente por agencias reguladoras como la FDA de Estados Unidos y la EMA de Europa”, explica Sepúlveda.
Los pacientes con la mutación IDH suelen tener una supervivencia más larga y una mejor respuesta al tratamiento, en comparación con los pacientes con glioblastoma. El grado 2 es un crecimiento lento, bien diferenciado, con una supervivencia de 10 a 15 años; el grado 3, con mayor actividad celular, tiene una supervivencia de 5 a 10 años, y el grado 4, entre 3 y 5 años.
“La cirugía, como primer tratamiento, busca una resección quirúrgica máxima del tumor lo que mejora sustancialmente el tiempo de vida y frena la progresión. Sin embargo, su expansión de manera difusa es lo que hace muy difícil que la resección sea completa”, subraya Sepúlveda.
SOBRE EL ENSAYO “VIGOR”
El ensayo clínico VIGOR -EORTC-2253-BTG- es un estudio académico internacional promovido por la Organización Europea para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer –EORTC-. Está previsto reclutar 470 pacientes en 50 centros de Europa, Canadá y Australia.
Dado el crecimiento lento de estos tumores, la fecha estimada para la finalización global del ensayo es el 31 de agosto de 2036, que incluye no solo la entrada de pacientes, sino también el tratamiento de mantenimiento y el seguimiento a largo plazo necesario para evaluar la supervivencia libre de progresión. El primer paciente reclutado en España por el Hospital 12 de Octubre se encuentra bien, tras un mes de tratamiento, y sigue continúa realizando su actividad personal y profesional habitual.
