La carrera militar conlleva una movilidad geográfica constante que choca frontalmente con la actual crisis habitacional. Para mitigar este problema, el Ministerio de Defensa ha diseñado un plan de ‘coliving’ que se implementará inicialmente en la ciudad de Madrid, donde la demanda de alojamiento es más crítica. Esta medida ha recibido el impulso definitivo tras la aprobación, por parte del Consejo de Ministros el pasado martes, de una modificación presupuestaria específica.
Un modelo flexible de convivencia
El proyecto se articula bajo un concepto habitacional similar al que emplean otros colectivos como los nómadas digitales o perfiles profesionales con alta movilidad. Se basa en edificios con estancias privadas integradas en una estructura de amplias áreas compartidas y servicios básicos de mantenimiento. Según el proyecto, se trata de una solución ágil para cubrir necesidades de alojamiento temporales, optimizando el uso de los recursos sin que ello suponga un compromiso para el patrimonio público.
- Umbral crítico: Casi el 50% de los efectivos en zonas urbanas destina al alquiler un porcentaje de sus ingresos muy superior al 33% recomendado.
- Oferta del piloto: Entre 350 y 400 vacantes residenciales.
- Fecha clave: El servicio entrará en funcionamiento el 1 de julio de 2026.
El papel del INVIED y las carencias del sistema
La ejecución de esta medida corre a cargo del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED). Este organismo autónomo, que fue constituido en el año 2009 para gestionar el parque inmobiliario del Ministerio, cuenta con un Plan Director que tradicionalmente se ha apoyado en tres pilares: ayudas directas para la compra, adjudicación de viviendas militares en régimen de arrendamiento especial y compensaciones económicas por traslado.
No obstante, estas herramientas han sido objeto de análisis por parte del Observatorio de la Vida Militar (órgano vinculado a las Cortes), que las considera de gran valor pero claramente insuficientes. El Observatorio critica que la compensación económica —la medida principal— no es universal y tiene una duración limitada, lo que deja a muchos profesionales desprotegidos ante la presión inmobiliaria.
Impacto en la conciliación y la carrera profesional
El informe del Observatorio advierte de que el coste de la vivienda está forzando a muchos militares a elegir entre su progresión laboral y su vida familiar. Muchos optan por trasladarse sin sus allegados, convirtiéndose en «solteros geográficos», una situación que deteriora la conciliación y puede llevar al sacrificio de intereses profesionales ante la imposibilidad de costear un hogar digno en el nuevo destino.
El éxito de esta prueba piloto determinará si el modelo de ‘coliving’ se integra de manera definitiva en la normativa de apoyo a la movilidad de las Fuerzas Armadas tras una evaluación exhaustiva de su eficacia y aceptación.
