La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, acompañada de la concejala de Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva, ha presentado en el Centro Cultural Emilia Pardo Bazán, ‘El Madrid de la moda’ el nuevo mapa cultural ilustrado con el que el Ayuntamiento recuerda y rinde homenaje a una serie de establecimientos y firmas consagradas que en su día tuvieron gran relevancia en la ciudad.
Desde Pontejos a los Almacenes Arias, pasando por Loewe de Gran Vía o la icónica marca joven Don Algodón, esta guía visual ha sido elaborada por el modisto Lorenzo Caprile, junto a la coleccionista e investigadora de moda Lydia García y el ilustrador Jorge Arévalo.
La ruta comienza junto a la Puerta del Sol
Tejidos, botones, pasamanerías, abalorios y todo lo relacionado con la costura se ha concentrado tradicionalmente en la calle del Marqués Viudo de Pontejos (y la plaza del mismo nombre), muy cerca de la Puerta del Sol y de la calle de Bordadores. Aquí se sitúa la primera parada del mapa, en el mítico Almacén de Pontejos.
Muy cerca, en el número 11 de la calle del Arenal, estuvo la sastrería de Alberto Ranz, inaugurada en 1841. Originalmente, una sastrería militar y más tarde de señoras, Ranz llegó a ser proveedor de la Casa Real como sastre de cámara. Su legado fue continuado por dos generaciones más antes del cierre del local.
Siguiendo hacia la carrera de San Jerónimo, en el número 3, se situaba la joyería Mellerio, la más antigua del mundo. Fue fundada en 1613 y llegó a Madrid en 1850 con la apertura de una sucursal en la calle de Espoz y Mina, desde donde se trasladó a su emplazamiento definitivo. Esta joyería fue la preferida de la reina Isabel II, donde se diseñó una de sus piezas emblemáticas: la diadema Rocaille.
Ya en la Gran Vía, el mapa recoge tres paradas. En el número 32, los Almacenes Madrid-París, los primeros grandes almacenes de la ciudad, fueron inaugurados en 1924 por el rey Alfonso XIII y su esposa, la reina Victoria Eugenia, y únicamente estuvieron abiertos durante diez años. El edificio albergó después los conocidos almacenes SEPU.
Bajando la calle, en el número 7, estuvo EISA, la segunda casa de alta costura del modisto Cristóbal Balenciaga en España. Parada habitual de estrellas como Ava Gardner, estuvo abierta de 1933 a 1968. En Gran Vía, 8, tuvo su espacio la marca española de lujo más reconocida actualmente en el mundo: Loewe. Creadora del mítico bolso Amazona, además de la marroquinería, la marca amplió sus colecciones con el tiempo al sector de la moda y la perfumería.
Del paseo de la Castellana al parque del Retiro
La séptima parada del mapa está dedicada a Flora Villarreal, una de las primeras modistas de alta costura en Madrid, conocida por diseñar el vestido de boda de la duquesa de Alba en 1947. Villareal tuvo una larga y exitosa carrera y fue pionera en adaptar los diseños de Christian Dior a través de licencias.
Los Almacenes Arias tuvieron su sede más conocida en la calle de la Montera, 41, octava de la guía. Fundados en 1949, estos almacenes se dirigían al gran público, con precios populares y un enorme surtido de productos. Desaparecieron en el tristemente recordado incendio de septiembre de 1987. El recorrido continúa hasta la calle de Claudio Coello, 35. Allí estuvo el primer concept store de Madrid: la firma Tebas, que mezclaba moda y decoración en un ambiente bohemio y aristocrático.
Desde allí, el mapa sigue hasta la calle de Fortuny, 19, donde el modisto Elio Berhanyer enseñaba al mundo sus creaciones, símbolo del giro de la moda hacia la modernidad en los años 60 y 70. Son muy recordados sus diseños de vestuario para Iberia. El primero de esos uniformes —diseñó tres en total— se consideró el más bonito de la aviación del momento.
La siguiente parada, número 11 del mapa ilustrado, está dedicada a la peluquería de la alta sociedad madrileña desde los 60 a los 80: Leonardo, en la calle de Velázquez. También la jet set de aquellos años frecuentaba Dafnis (calle de Víctor Andrés Belaunde, 174), tienda de moda con marcas internacionales a la que acudían muchas famosas y que es la parada número 12.
La ruta sigue hacia la calle de Hermosilla que, en el número 18, albergó una marca icónica de la época: Don Algodón, una firma joven, conocida por su moda llena de color y por su perfume, que fue el aroma de toda una generación. La personalidad de otro creador, el manchego Manuel Piña, afincado en el Madrid de los 80, tuvo su lugar en la calle de Valenzuela, donde hizo famosas sus creaciones dirigidas a las mujeres fuertes y empoderadas.
El mapa dedica sus dos últimas paradas (15 y 16) a la Pasarela Cibeles, mítico evento que comenzó con un desfile en la plaza de Colón, bajo una carpa de circo, en 1985, y al Museo del Traje, el primer museo nacional dedicado a la moda, que se abrió al público en 2004.
Conocer la ciudad de una forma divertida
Los mapas culturales ilustrados son guías que proponen rutas diferentes para conocer la ciudad en torno a una temática concreta, con la participación de escritores e ilustradores destacados. Los mapas son gratuitos y se pueden conseguir en línea en el portal turístico de la ciudad, esMADRID.com, y en la web corporativa de Madrid Destino. También se distribuyen ejemplares impresos en bibliotecas, puntos de información turística y centros culturales.
