En un acto cargado de simbolismo político e institucional, el Ayuntamiento de Madrid formalizará la entrega de la Llave de Oro a la líder de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado. La cita ha quedado fijada para el próximo viernes 17 de abril, a las 18:00 horas, teniendo como escenario el emblemático edificio de la Casa de la Villa.
La noticia ha saltado este viernes durante la presentación oficial de la 48ª edición de la Zurich Rock ‘n’ Roll Running Series Madrid. En este marco deportivo, Martínez-Almeida reveló que el Gobierno municipal ha mantenido una estrecha interlocución con el equipo de Machado para coordinar una recepción acorde a su relevancia internacional. Según detalló el regidor, estas gestiones se han canalizado a través del también opositor Antonio Ledesma, figura clave en la logística para asegurar que la Nobel de la Paz reciba la «acogida que merece».
El aval legal y los precedentes de Gallardón
Ante el debate sobre si este honor está reservado exclusivamente a jefes de Estado, Almeida ha sido tajante al interpretar el Reglamento municipal. Si bien la normativa dicta que se otorgará a todo mandatario extranjero en visita oficial, el alcalde subrayó que el texto no prohíbe explícitamente su entrega a otras personalidades de mérito excepcional.
Para sostener esta postura, el Ayuntamiento ha rescatado dos precedentes históricos bajo el mandato de Alberto Ruiz-Gallardón:
- En 2008: La entrega de la llave al entonces príncipe heredero de Japón, Naruhito.
- En 2011: El mismo reconocimiento para el entonces príncipe Carlos de Inglaterra (actual monarca británico).
Un mensaje a la diáspora venezolana en Madrid
El alcalde ha enfatizado que este gesto busca «corresponder el esfuerzo» de los millones de venezolanos que luchan por la libertad, con un guiño especial a la numerosa comunidad de este país que reside en la capital de España. Almeida puso en valor el riesgo personal y la «integridad física» que Machado ha comprometido durante décadas, elevando su figura a la de un «símbolo universal» que supera las barreras ideológicas.
«Quien quiera ver polémica o cuestionar sus méritos tendrá que dar explicaciones», sentenció el regidor, reiterando que la decisión se basa en la trayectoria de una mujer que ha transformado su lucha en una defensa global de la democracia.
