Profesionales del Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos, perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, han enviado más de 4.000 gafas graduadas para el tratamiento de miopía simple y presbicia, y cerca de 1.500 gafas de sol, a poblaciones vulnerables en donde la tasa de ceguera es más alta que en otros lugares, como República Dominicana, Senegal, Camerún, Etiopía, Marruecos y otros países africanos.
Las gafas, donadas por pacientes y profesionales de este hospital público y de sus Centros de Especialidades, son seleccionadas previamente “aceptándose solamente aquellas que se encuentran en buen estado para ser utilizadas». «Las graduamos en el hospital y las clasificamos para corregir la presbicia y la miopía simple de estas personas en situación de vulnerabilidad”, explica el oftalmólogo Enrique Santos Bueso, del Hospital Clínico San Carlos e impulsor de esta acción, junto a las optometristas Gema Felipe Márquez y Beatriz Badía Gamarra, también de este centro público sanitario, en colaboración con la Fundación Ilumináfrica.
Se trata de una iniciativa que fue tomada tras la pandemia del Covid-19 y desde 2023 se empezaron a enviar al “Centro de Lucha contra la Ceguera Doctor Zato”, de Verón, Punta Cana, en la República Dominicana, institución que lleva por nombre el del oftalmólogo y discípulo del que fuera jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos, Julián García Sánchez.
Prevención de patologías oculares y ceguera
Desde entonces los oftalmólogos del Clínico San Carlos han entregado más de 15.000 gafas con graduaciones de todo tipo, y gafas de sol con y sin graduación, tanto a adultos como a niños, para prevenir patologías oculares y proteger los ojos de las personas recién operadas en el mencionado centro sanitario, que ofrece estas gafas a quienes no tienen recursos para comprarlas.
“La principal causa de ceguera en estos países es la catarata, aunque los déficits de refracción son, en muchos lugares, la segunda y tercera causa, dado que afectan a pacientes que necesitan gafas y en ocasiones no se las pueden costear, aunque el 62% de las causas de ceguera allí son prevenibles”, añade Santos. Y es aquí donde esta acción que llevan a cabo los profesionales del Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos puede aportar valor, dado que “proporcionamos las gafas donadas por nuestros pacientes y profesionales que, una vez clasificadas, se distribuyen entre la población más vulnerable de forma gratuita desde hospitales de estas zonas”, apostilla Santos.
Con esta medida “ayudamos a personas que, por no poder ver bien, están sin trabajo y en una situación desfavorable. En ocasiones, tienen a un niño “lazarillo” que les ayuda y acompaña todo el día, y que por este motivo están sin escolarizar”, comenta la supervisora de Enfermería del Clínico San Carlos, Arantxa Chamorro.
La iniciativa surge del oftalmólogo Enrique Santos, a quien se le ocurrió la idea de colocar “un contenedor para depositar las gafas usadas por los pacientes y profesionales que, una vez lleno, se vacía y se vuelve a exponer para recoger las gafas donadas y llevarlas a estos lugares en el contexto de este proyecto de solidaridad, con el apoyo de todo el Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos, y del resto del hospital, centros de especialidades y centros de salud dependientes del mismo”, señala este especialista.
Enrique Santos completa esta acción solidaria con desplazamientos periódicos a estos países en vías de desarrollo, acompañado por un equipo de oftalmólogos de la Comunidad de Madrid, que imparten cursos de formación y sesiones clínicas a médicos residentes.
“Esta formación es fundamental para la prevención y tratamiento de las enfermedades oculares allí”, continúa el oftalmólogo Enrique Santos. En esta ocasión, además de hablar de las causas y prevención de la ceguera, “también se ha impartido formación sobre el lavado de manos y la calidad en la asistencia sanitaria” por parte de enfermeros y auxiliares de enfermería.

