Una intervención rutinaria contra los robos en zonas comerciales terminó en una peligrosa persecución por el sur de la capital. Los hechos comenzaron sobre las 22:00 horas del pasado lunes en el aparcamiento del Centro Comercial Islazul, ubicado en la calle de la Calderilla (Carabanchel).
Allí, la Policía Municipal vigilaba posibles hurtos mediante el método de la ‘siembra’, un truco en el que se engaña al conductor para que baje del coche y poder robarle sus pertenencias. Durante el operativo, los agentes detectaron un vehículo que levantó sospechas. Al verificar la matrícula, el sistema confirmó que el coche figuraba como sustraído.
En el momento en que las patrullas activaron las sirenas y luces para detenerlo, el turismo emprendió una fuga a toda velocidad. El vehículo inició una trayectoria errática y temeraria por la Vía Lusitana hasta incorporarse a la M-40 en sentido A-3. Durante el trayecto, los sospechosos realizaron adelantamientos extremados en zigzag, circularon por el arcén y pusieron en riesgo al resto de conductores.
Al intentar tomar la salida hacia Mercamadrid, el coche robado chocó deliberadamente contra un coche policial que trataba de bloquearle el paso, repitiendo esta embestida varias veces. Posteriormente, en el enlace con Embajadores, se saltaron varios semáforos y llegaron a circular tramos en sentido contrario.
El incidente con la menor en Entrevías
La huida motorizada terminó al final de la calle Embajadores, cuando el coche se subió a una acera tras entrar en una glorieta a contramano y reventó una de las ruedas. En ese instante, los dos ocupantes —un hombre y una mujer de nacionalidad peruana nacidos en 1999— bajaron del coche y corrieron hacia el Parque Forestal de Entrevías (Puente de Vallecas) cargando con una niña de 2 años.
Tras una persecución a pie, los fugitivos intentaron esconderse tumbándose en el suelo. Al verse rodeados, el hombre —padre de la pequeña— realizó una maniobra desesperada: lanzó a la niña por el aire hacia los policías. Los agentes consiguieron atrapar a la menor antes de que cayera al suelo, evitando que sufriera cualquier daño físico.
Resistencia y cargos judiciales
El individuo, que tiene antecedentes penales por hurtos y carece de permiso de conducir, se mostró violento y llegó a golpear a los agentes antes de ser reducido. Se le imputan delitos de conducción temeraria, apropiación indebida, lesiones y conducción sin carné.
La mujer que viajaba con él ha sido acusada de apropiación indebida y lesiones. Tras el suceso, la madre biológica de la menor acudió al lugar de la detención para hacerse cargo de la niña, que resultó ilesa.

