El Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo en el conflicto ambiental que rodea al Parque Tecnológico de Valdemingómez. La Comisión de Peticiones ha declarado admisible la solicitud presentada por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas, centrada en los retrasos técnicos y riesgos para la salud detectados en la planta de incineración de Las Lomas.
El presidente de la Comisión de Peticiones, Bogdan Rzońca, ha confirmado por escrito a los colectivos vecinales que el asunto entra «dentro de los ámbitos de actuación de la Unión Europea». Como consecuencia directa, Rzońca ha solicitado formalmente a la Comisión Europea la apertura de una investigación preliminar. Además, debido a la naturaleza del caso, la petición ha sido remitida también a la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (ENVI) de la Eurocámara.
Incumplimiento de la normativa UE
La reclamación vecinal sostiene que el Ayuntamiento de Madrid, dirigido por José Luis Martínez-Almeida, ha ignorado durante más de dos años la obligación de adaptar la planta a las Mejores Técnicas Disponibles (MTD). Según el texto de la denuncia, la planta de Las Lomas incumple la Decisión de Ejecución (UE) 2019/2010, al carecer de:
- Un sistema de Gestión Ambiental adecuado.
- Un Plan de Gestión de Accidentes actualizado.
- Comparativas de emisión de contaminantes exigidas por el Reglamento de Emisiones Industriales.
Estas deficiencias, según la FRAVM, no solo afectan a la seguridad operativa de la instalación, sino que representan una amenaza directa para el medio ambiente y la salud de los residentes de las zonas limítrofes, especialmente en el Ensanche de Vallecas.
Tensión política en la Eurocámara
La admisión a trámite se ha producido a pesar de la oposición del Partido Popular Europeo (PPE). El pasado 16 de febrero, el grupo popular intentó bloquear la investigación en una votación donde se quedaron solos: los liberales de Renew se abstuvieron, mientras que el resto de los grupos parlamentarios votaron a favor de tramitar la queja vecinal.
Desde la FRAVM se preguntan abiertamente por qué el equipo de gobierno municipal muestra tanto interés en evitar que se fiscalice el funcionamiento de una planta cuya actividad pretenden prolongar indefinidamente.
De Madrid a Bruselas
Tras este espaldarazo institucional, los colectivos vecinales esperan que las autoridades europeas reclamen información detallada al Ayuntamiento de Madrid. El objetivo final de la FRAVM y la asociación del PAU es ser invitados próximamente a la sede del Parlamento Europeo en Bruselas para exponer de forma presencial ante los eurodiputados la situación de vulnerabilidad de los barrios del sur de Madrid.
