La recurrente clausura del Parque del Buen Retiro ha provocado la reacción de la Asociación de Amigos de los Jardines del Buen Retiro (AAJBR), que ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de Madrid un plan estratégico más nítido y eficiente. El detonante ha sido el balance de los dos primeros meses de 2026, periodo en el que el pulmón de la capital ha estado cerrado al público durante 13 jornadas debido a la activación de protocolos meteorológicos.
Para la asociación, el actual sistema de actuación —actualizado por última vez en 2019— resulta «impredecible y falto de claridad». Javier de la Puente Vinuesa, presidente de la AAJBR, sostiene que las notificaciones de cierre llegan a menudo con escaso margen de tiempo y que existe una falta de coordinación entre los distintos canales de información municipal.
Según la entidad, esta situación no solo perjudica a los usuarios recreativos o deportistas, sino que genera un trastorno logístico para quienes atraviesan el parque para acudir a sus empleos o realizar gestiones entre el distrito de Retiro y el centro, además de afectar directamente a la actividad económica de quienes trabajan dentro del recinto.
Propuestas para una gestión activa del riesgo
La AAJBR aboga por una revisión profunda de los criterios que rigen la clausura (intensidad del viento, temperatura y humedad del suelo) y propone alternativas al cierre total:
- Zonificación selectiva: Clausurar únicamente las áreas con riesgo real, señalizándolas y reforzando la vigilancia en lugar de blindar todo el perímetro.
- Corredores seguros: Estudiar la apertura de vías de paso garantizadas, como el Paseo de Coches, tras una revisión específica de su arbolado.
- Procedimientos ágiles: Implementar un sistema de inspección rápido que permita la reapertura inmediata una vez que las condiciones mejoren y se verifique la seguridad.
- Mantenimiento preventivo: Sustituir la política de cierres por una de gestión forestal constante (podas, sustitución de ejemplares peligrosos y renovación de especies) para reducir el riesgo intrínseco del arbolado.
La asociación cita como ejemplo los Jardines de Sabatini, que tras la reforma de la Plaza de Oriente dejaron de estar sujetos a cierres preventivos al eliminarse su vallado, sin que ello haya derivado en incidentes de gravedad.
Un calendario crítico en el horizonte
La urgencia de estas medidas cobra especial relevancia ante la proximidad de eventos de gran calado internacional en 2026. El Retiro será epicentro de la Feria del Libro (del 26 de mayo al 14 de junio), recibirá la visita del Papa León XIV a partir del 6 de junio, acogerá las celebraciones del Orgullo desde el 25 de junio y será destino principal durante la Semana Santa (del 29 de marzo al 5 de abril).
Desde la asociación, que presentó 24 alegaciones (aún sin respuesta) al Plan Director del Retiro aprobado inicialmente en 2025, se teme que la UNESCO —que actualmente evalúa dicho plan— devuelva el documento para una revisión profunda. La AAJBR insiste en que el protocolo de cierres debe integrarse en este Plan Director para proteger un espacio que cuenta con casi 400 años de historia.

