Como cada primer viernes de marzo, Madrid celebra hoy el tradicional besapiés al Cristo de Medinaceli, ubicado en la basílica del mismo nombre. Como harán miles de fieles durante toda la jornada, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado por el concejal de Centro, Carlos Segura, ha mostrado su devoción al Señor de Madrid, al que ha trasladado sus “deseos de paz, salud y empleo, en estos tiempos difíciles que estamos viviendo”, con la intención de que el Cristo permita alcanzar “un mejor entendimiento del que estamos teniendo”.
El alcalde ha tenido un recuerdo especial para “las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad” y ha recordado que Madrid “es una ciudad tremendamente solidaria y por eso estará siempre acompañando a aquellas personas que peor lo están pasando”. La Basílica de Jesús de Medinaceli es famosa por albergar la imagen del Cristo de Medinaceli, un cristo nazareno del siglo XVII muy popular entre los madrileños. El templo se levanta sobre el antiguo convento de los trinitarios descalzos de Nuestra Señora de la Encarnación.

Visita de Ayuso
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha visitado posteriormente la Basílica de Jesús de Medinaceli, donde ha lanzado un mensaje contra “las injusticias, los abusos, la explotación de mujeres y niñas obligadas a casarse contra su voluntad”, tal y como ocurre en otros rincones del mundo. Díaz Ayuso también ha alertado contra la soledad de las personas mayores y ha apostado por “la vida, los niños y las causas justas” que, en su opinión, es “lo mejor que tenemos”.
La presidenta ha participado en la tradición de venerar y dar culto al Señor de Madrid el primer viernes del mes de marzo. Frente a su imagen, la jefa del Ejecutivo autonómico, esclava de honor de la Archicofradía Primera de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, ha realizado el tradicional besapiés. “Hay que saber de donde venimos, de una herencia que nos hace entender y estar en la vida de una manera determinada”, ha subrayado la presidenta madrileña, que ha celebrado que este legado de tradición y fe “se traslade a los niños”.
La de Jesús de Medinaceli es una de las cinco basílicas de la capital, famosa por albergar esta talla del siglo XVII muy querida por el pueblo de Madrid. Excepcionalmente en este día, su ubicación se traslada desde el camarín habitual al altar de la Basílica para que los ciudadanos puedan realizar el tradicional gesto del besapiés y orar unos instantes junto a la imagen.
