El sindicato de enfermería SATSE Madrid ha aprovechado la proximidad del 8 de marzo para trasladar a las puertas del Hospital Gregorio Marañón una batería de reivindicaciones laborales. El colectivo, compuesto en un 85% por mujeres en el caso de la enfermería y un 60% en fisioterapia, denuncia que la conciliación familiar es hoy «una utopía» en la sanidad madrileña debido a la falta de instrucciones claras por parte de la Consejería de Sanidad.
El conflicto de las reducciones de jornada Según el sindicato, las direcciones de los centros, incluido el Marañón, estarían denegando de forma sistemática las reducciones de jornada que no se ajustan a sus cuadrantes administrativos. «Si una profesional solicita una reducción del 40%, se la imponen del 50% o le deniegan días concretos por conveniencia de la gerencia», explican desde SATSE.
Esta situación obliga a muchas trabajadoras a aceptar condiciones impuestas ante la lentitud de la vía judicial, que suele resolver los conflictos meses después de que la necesidad de conciliación haya pasado.
Urgencias al límite: 771 pacientes diarios La movilización también ha puesto el foco en la presión asistencial. Los datos del hospital revelan un incremento constante en el volumen de trabajo:
- 2024: 281.410 urgencias atendidas (casi 771 al día).
- Incremento: 11.000 pacientes más que en 2022.
- Recursos: La plantilla actual para atender a una población de referencia de 318.000 vecinos es de apenas 134 enfermeras.
Desde el sindicato denuncian que este aumento de la demanda no se ha traducido en nuevas contrataciones, lo que genera una plantilla «agotada y estresada» que debe recurrir habitualmente a doblar turnos para mantener los servicios operativos.
Exigencia de las 35 horas y renovación de contratos La reclamación de la jornada de 35 horas vuelve a situarse en el centro del debate. SATSE recuerda que los sanitarios madrileños son de los pocos empleados públicos que aún mantienen las 37,5 horas, una competencia que, aseguran, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso podría modificar sin esperar al Ejecutivo central. «El reconocimiento no debe quedarse en palabras, sino en hechos», subrayan.
Como medida de choque inmediata, el sindicato reclama la renovación de todos los contratos del Plan de Invierno hasta el 31 de diciembre, independientemente del centro, para evitar que el sistema colapse ante las jubilaciones masivas y la falta de reposición de bajas.
