La Policía Nacional ha logrado esclarecer un violento atraco perpetrado en una joyería de Vicálvaro, culminando con la detención de dos varones que habrían diseñado un elaborado plan para saldar una deuda económica. Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid, los arrestados se encuentran ya en un centro penitenciario tras ser acusados de los delitos de robo con violencia, robo con fuerza y detención ilegal, tras haber mantenido inmovilizada a la empleada del establecimiento durante el asalto.
La cronología de los hechos se sitúa en el pasado 20 de noviembre, aunque la preparación comenzó días antes en la ciudad de Zaragoza. Allí, los implicados sustrajeron una furgoneta con la que se desplazaron hasta la capital madrileña para utilizarla como vehículo de apoyo. En el momento del robo, uno de los autores utilizó el disfraz de repartidor para engañar a la trabajadora y lograr que le abriera la puerta. Una vez dentro, el asaltante la abordó con violencia, sujetándola por los brazos y empujándola hacia la parte trasera del local, mientras su cómplice entraba rápidamente y colocaba un paraguas en la puerta para neutralizar el sistema de cierre automático y asegurar su posterior huida.
En la trastienda, la víctima fue maniatada y amenazada de forma constante para que no alertara a nadie. Los delincuentes operaron de forma coordinada durante un periodo de apenas diez minutos: mientras uno custodiaba a la mujer, el otro saqueaba los expositores del comercio. En total, lograron introducir en dos mochilas 180 piezas de joyería, cuyo valor de mercado supera los 28.000 euros. Una vez que los atracadores abandonaron el lugar dejando a la empleada inmovilizada, ella consiguió incorporarse con dificultad para telefonear a un vecino, quien se personó en la joyería y pudo liberarla de sus ataduras antes de alertar a la policía.
La fase de investigación permitió a los agentes constatar que el móvil del asalto era el pago de una deuda de 5.000 euros contraída por uno de los delincuentes. Tras identificar a los sospechosos, se organizó un dispositivo de vigilancia que terminó el 4 de febrero con dos registros simultáneos en Humanes y Leganés. En uno de los domicilios, la policía capturó a uno de los hombres mientras dormía en el interior de un vehículo; bajo el colchón que utilizaba para pernoctar, ocultaba una escopeta simulada. En el otro registro, se incautó una pistola —también simulada— y las prendas de ropa que utilizaron el día del atraco. Tras ser puestos a disposición judicial, ambos han ingresado en prisión preventiva.
