La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado este miércoles la concesión de la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid a Estados Unidos. El reconocimiento coincide con el 250º aniversario de la independencia del país norteamericano, al que la jefa del Ejecutivo regional ha definido como el “principal faro del mundo libre”, y se entregará el 12 de Octubre, Día de la Hispanidad.
El anuncio se ha producido mediante una intervención por vídeo en The Hispanic Prosperity Gala, un evento celebrado en el club Mar-a-Lago de Florida, donde se encuentra la mansión del presidente estadounidense Donald Trump, donde la propia Ayuso ha sido galardonada por su labor en favor de la Hispanidad. La presidenta ha recordado que Estados Unidos será el país invitado en la próxima edición del festival Hispanidad en Madrid, subrayando que las historias de ambas naciones «no se entenderían la una sin la otra».
Un galardón con sello presidencial
La Medalla Internacional será entregada a un representante de la Administración estadounidense durante una futura visita oficial a España. Con este gesto, Estados Unidos se suma a una lista de mandatarios que han recibido esta distinción en años recientes, entre los que destacan Volodímir Zelenski (Ucrania, 2022), Daniel Noboa (Ecuador, 2023) y Javier Milei (Argentina, 2024).
“Madrid es su casa al otro lado del Atlántico”, ha afirmado Díaz Ayuso ante el foro internacional, enfatizando el legado compartido que se refleja en «misiones, aventuras y nombres de ciudades y apellidos» a ambos lados del océano.
Dura crítica a los «narcoestados» y defensa de Venezuela
Más allá del plano institucional, el discurso de la presidenta madrileña ha tenido un marcado carácter político. Ayuso ha hecho un llamamiento a «romper las cadenas» frente a lo que denomina la «tiranía» del comunismo en Hispanoamérica. En particular, ha señalado a Venezuela como la «herida más importante» a curar, recordando el éxodo de más de ocho millones de personas provocado por el régimen chavista.
La dirigente madrileña ha extendido su crítica a otros países como Cuba y Nicaragua, mencionando también a México, y ha instado a que sigan el camino de Argentina para poner fin a lo que describe como «narcoestados de dictadores de ultraizquierda». Según Ayuso, estos regímenes implantan «sucios negocios» que destruyen la prosperidad, la seguridad y la convivencia de las familias.
Madrid como alternativa al «totalitarismo»
Frente a lo que ha calificado como un «mundo cerrado y oscuro» propio del totalitarismo, Ayuso ha posicionado a Madrid como un referente de «apertura, color, vida y libertad». La presidenta ha reivindicado la fuerza del eje formado por España, Estados Unidos y el resto de la Hispanidad, asegurando que «juntos somos increíbles e imparables».
