Como ocurre en otras zonas de España, en Madrid la presencia de uralita es algo que preocupa cada vez más a los propietarios de las viviendas, ya que es peligrosa para la salud una vez que se rompe o se deteriora. Por eso, existe una regulación estricta sobre la retirada segura de uralita en Madrid, que siempre hay que llevar a cabo con una empresa especializada con el fin de evitar problemas de salud y multas cuantiosas.
El marco legal
La antigua uralita estaba fabricada con la mezcla de varios elementos, siendo el principal el amianto. Este compuesto se prohibió en nuestro país ya en el 2002, pero quedan miles de infraestructuras con uralita (muchas de ellas en Madrid). En estos momentos, todo lo referente a la retirada de la uralita lo podemos leer en el Real Decreto 396/2006. En este, se establece cómo deben ser los trabajos.
Un particular en la Comunidad de Madrid no puede manipular las placas de fibrocemento o uralita. Además, tirarlos en cualquier parte se considera una infracción grave que conlleva multas cuantiosas.
Registro RERA
Dentro de los requisitos legales relacionados con la retirada del amianto está la inclusión en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA) de la Comunidad de Madrid. De esa manera, cualquier empresa que trabaje con este producto debe estar inscrita en el registro.
Eso garantiza que sus trabajadores han recibido la formación necesaria y que saben manejar los equipos de protección, imprescindibles para protegerse de las fibras microscópicas del amianto.
Cómo se gestionan los residuos de uralita en Madrid
A la hora de llevar a cabo la gestión de residuos de uralita en Madrid, lo primero es contactar con una empresa inscrita en el RERA, como RETIRADA URALITA.
Esta compañía cuenta con el personal necesario y los equipos con los que hacer un desamiantado seguro, controlado y legal. Gestionan todo el proceso y lo llevan a cabo de la siguiente forma:
- Hacen un plan de trabajo. No se puede quitar el amianto sin antes presentar un plan de trabajo ante la autoridad laboral. En él se explican los métodos para extraer el amianto y las medidas de seguridad.
- Señalización y encapsulado. Con el fin de que las fibras de amianto no se dispersen, las uralitas se pulverizan con líquidos fijadores. Además, se señalizan como material peligroso.
- Transporte autorizado. El transporte debe hacerse en un vehículo autorizado por la Comunidad de Madrid.
- Certificado de destrucción. Se entrega al cliente cuando la uralita se lleva a un vertedero autorizado. Es lo que demuestra que el desamiantado se ha hecho de manera legal y segura.
¿Por qué no debemos quitar la uralita nosotros mismos?
A veces, sobre todo cuando hay unas pocas planchas en el tejado, podemos tener la tentación de quitar la uralita nosotros mismos. Esto, además de ser peligroso para nuestra salud y la de nuestros vecinos, es ilegal.
Algunas personas lo han hecho y han creído ahorrar dinero, hasta que el Catastro se ha puesto en contacto con ellas preguntando por la uralita y pidiendo el certificado de destrucción (al no aparecer el amianto en las nuevas fotos que ha hecho el Catastro).
