La Comunidad de Madrid se mantiene como el principal territorio de acogida para las personas que buscan protección internacional en España. Según los datos del informe ‘Más que cifras 2025’, presentado este martes por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), la región contabilizó un total de 43.585 solicitudes de asilo el pasado año.
Aunque Madrid sigue encabezando la lista nacional por delante de provincias como Barcelona (13.386) y Málaga (4.162), la cifra representa un descenso del 8% respecto al ejercicio anterior. Esta bajada en la capital se enmarca en una tendencia nacional de retroceso: en toda España se presentaron 144.396 peticiones, un 14% menos que en 2024, rompiendo así una racha de crecimiento constante que solo se había visto alterada durante la pandemia.
Perfil del solicitante y causas del descenso
La organización vincula esta caída generalizada —especialmente pronunciada en Madrid— a dos factores principales:
- Políticas de externalización de fronteras: Los acuerdos con países terceros para frenar las salidas han reducido las llegadas por vías irregulares.
- Nuevo Reglamento de Extranjería: La entrada en vigor de esta norma el pasado 20 de mayo ha desincentivado las solicitudes, al penalizar a quienes ven rechazada su petición impidiéndoles computar ese tiempo de estancia para otros trámites de residencia.
Por nacionalidades, Venezuela continúa siendo el origen mayoritario de las personas que buscan refugio en la capital, representando casi un 60% del total nacional. Sin embargo, el informe destaca el fuerte aumento de solicitudes procedentes de Mali (+50%) debido a la inestabilidad en el Sahel.
El «tapón» administrativo y la baja protección
Pese al descenso en las nuevas peticiones, el sistema sigue bajo presión. En España quedan 218.731 expedientes pendientes de resolución, lo que supone que miles de personas en Madrid viven en una situación de incertidumbre legal a la espera de una decisión de la que depende su vida.
Un dato que preocupa especialmente a CEAR es la tasa de reconocimiento, que en 2025 se situó en un 11%, siete puntos por debajo del año anterior y muy lejos de la media de la Unión Europea. En el lado opuesto, nacionalidades como Mali presentan una tasa de protección superior al 99%, seguida por Burkina Faso (97%) y Palestina (76%).
Desde CEAR han vuelto a señalar las «condiciones indignas» que se viven en puntos críticos de la región, como las salas de asilo del Aeropuerto de Barajas, calificándolas de fallos estructurales que el Estado debe resolver con urgencia para garantizar un proceso de acogida humanitario.
