El Ministerio de Sanidad ha publicado su más reciente evaluación de riesgo, con fecha de 2 de febrero de 2026, en la que se confirma una tendencia ascendente de la hepatitis A que sitúa a la Comunidad de Madrid como la región más afectada del país.
Durante el año 2025, hasta la semana epidemiológica 44, Madrid ha registrado un total de 409 casos, una cifra que supone un incremento drástico frente a los 213 casos que se contabilizaron en todo el año 2024. Este volumen de contagios otorga a la región una tasa de notificación de 5,84 casos por cada 100.000 habitantes, superando ampliamente la media del conjunto de España, que se sitúa en 3,46.
A nivel nacional, la situación también refleja una aceleración de la enfermedad, con 1.680 casos notificados en 2025 frente a los 857 detectados en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el impacto en Madrid es especialmente notorio al compararlo con otras grandes comunidades autónomas; por ejemplo, Cataluña presenta una tasa de apenas 1,35 con 108 casos, lo que significa que la incidencia en Madrid es más de cuatro veces superior a la catalana.
Otras regiones con cifras elevadas son Andalucía, con 387 casos y una tasa de 4,48, y Extremadura, que aunque tiene menos casos totales (77), registra la tasa de notificación más alta del país con un 7,30. El informe técnico detalla que el perfil mayoritario de los afectados corresponde a hombres adultos jóvenes. De hecho, la razón entre hombres y mujeres a nivel estatal es de 2,86, una cifra que ha ido en aumento desde el año 2023.
La mayor incidencia acumulada se concentra específicamente en los varones de entre 25 y 44 años, seguidos por el grupo de 15 a 24 años. Las autoridades sanitarias mantienen la hipótesis de que este incremento podría estar vinculado a una mayor transmisión dentro del colectivo de hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres, agravado por una cobertura vacunal que todavía se considera limitada en este grupo.
En cuanto a la gravedad del brote, los datos son preocupantes respecto a la presión asistencial pero moderados en letalidad. De los casos con información disponible, un 58,8% requirieron hospitalización, lo que demuestra la intensidad de los síntomas en la población adulta. A pesar de ello, solo se han confirmado tres fallecimientos en toda España durante este periodo. Sanidad aclara que, aunque se han investigado 67 brotes, la mayoría son de ámbito familiar o por contacto directo persona a persona, descartando por el momento grandes focos vinculados a la importación de casos o al consumo de alimentos contaminados de distribución masiva.
Finalmente, el Ministerio de Sanidad insiste en la importancia de la vacunación como herramienta de control fundamental. Dado que la susceptibilidad de la población española es alta —especialmente en los nacidos después de 1967 que no han pasado la enfermedad—, se recomienda reforzar las campañas de sensibilización. En Madrid, donde la enfermedad se está propagando a un ritmo superior al del resto del país, la profilaxis post-exposición en la primera semana tras el contacto se presenta como la medida más efectiva para frenar las cadenas de transmisión secundaria.

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[…] Fuente: Gacetín de Madrid […]