El panorama cultural del barrio de Malasaña sufre un duro revés con el anuncio del cierre definitivo de Tipos Infames, una de las librerías independientes más emblemáticas de la ciudad de Madrid. Tras 15 años operando en la calle San Joaquín, sus fundadores han comunicado que bajarán la persiana a mediados de febrero, señalando directamente a la gentrificación y a la presión inmobiliaria como las causas principales de su despedida.
A través de un emotivo comunicado, Alfonso, Curro y Gonzalo —los tres amigos que hicieron realidad el sueño de abrir este espacio de encuentro entre libros y vinos— han expresado su tristeza por el fin del proyecto. «Lamentablemente la gentrificación, como a tantos comercios de proximidad, nos ha podido», han reconocido, subrayando que el cierre se produce a pesar de haber cumplido su objetivo de situar la librería en el mapa cultural de la ciudad durante década y media.
Los responsables de Tipos Infames han querido agradecer la fidelidad de sus «parroquianos», así como el apoyo de escritores y editoriales que permitieron dar voz a nuevas propuestas literarias. El establecimiento permanecerá abierto hasta mediados de febrero, invitando a sus clientes a disfrutar de las últimas recomendaciones antes de la clausura definitiva.
Alarma en el sector: un problema estructural
La Asociación de Librerías de Madrid no ha tardado en reaccionar, calificando el cierre de Tipos Infames como un síntoma de una realidad «cada vez más extendida». Según el colectivo, la desaparición de estos espacios no es un hecho aislado, sino la consecuencia de un modelo urbano que prioriza la rentabilidad a corto plazo sobre el valor cultural.
La asociación alerta sobre varios factores críticos que amenazan la supervivencia del ecosistema de proximidad: aumento continuado de los alquileres comerciales; presión inmobiliaria en los barrios históricos; y falta de políticas públicas que reconozcan a las librerías como infraestructuras culturales básicas y protegidas.
«Cuando desaparece una librería, no se pierde solo un comercio: se pierde un espacio de cohesión social», denuncian desde la asociación, exigiendo a las administraciones marcos estables para los alquileres y estrategias de protección para evitar que la cultura independiente sea desplazada sistemáticamente de Madrid.
