En el marco de un operativo de seguridad previo al encuentro de Champions League de este martes entre el Real Madrid y el AS Mónaco, agentes de la Policía Municipal del distrito de Chamartín han logrado la incautación de 63 abonos del club blanco que estaban siendo comercializados de forma ilícita. La intervención se saldó con el hallazgo de pases cuyos precios en el mercado negro oscilaban entre los 200 y los 2.000 euros por unidad.
La actuación policial tuvo lugar el pasado lunes, en la víspera del partido, durante una inspección rutinaria en un local de hostelería situado en la calle Marceliano de Santa María. Los agentes acudieron al establecimiento para realizar un control bajo la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas (LEPAR), habitual en las zonas de afluencia de aficionados antes de eventos deportivos de gran magnitud.
Una vez en el interior del local, frecuentado habitualmente por seguidores madridistas, los efectivos detectaron la actividad de una persona que ejercía de intermediaria en la venta de estos carnés. Según los datos facilitados por el cuerpo policial, este individuo no era el titular de los abonos, sino que actuaba como enlace comercial.
Funcionamiento de la trama y comisiones
La investigación ha permitido esclarecer el modus operandi de esta red de reventa. El intermediario ahora identificado contactaba previamente con los propietarios legítimos de los abonos, quienes fijaban un precio de salida por la cesión de su tarjeta. A esa cantidad inicial, el encargado de la reventa añadía una comisión fija de aproximadamente 200 euros en concepto de gestión, elevando el coste final para el comprador hasta los 2.000 euros en las zonas más exclusivas del estadio.
Tras la identificación del sospechoso y la retirada de los 63 pases, la Policía Municipal ha remitido la información correspondiente para que se tramiten las sanciones pertinentes, tanto para el vendedor como, potencialmente, para los titulares originales de los abonos que participaron en el lucro cesante del carné socio-abonado.
El Real Madrid C.F. está obligado a estudiar la situación de cada socio. En estos casos de reventa probada, el club puede aplicar sanciones que van hasta la expulsión definitiva de la entidad y la retirada permanente del carné, siguiendo el precedente establecido en mayo del año anterior, cuando un suceso similar afectó a 138 socios.
