El sindicato CSIT Unión Profesional ha denunciado públicamente el modelo de gestión aplicado por el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), al que acusa de premiar el ahorro en el gasto de personal a través de la no sustitución de profesionales en situación de Incapacidad Temporal (IT). Según la organización sindical, esta práctica se ha consolidado mediante los denominados «contratos programa», acuerdos anuales entre las gerencias de los centros sanitarios y la Consejería de Sanidad que fijan los objetivos de gestión.
La denuncia pone el foco en cómo el contrato programa vincula directamente la productividad de los equipos directivos al control del gasto del Capítulo I (gastos de personal). El sistema establece una puntuación que incentiva no desviarse del presupuesto: se otorga 1 punto si el gasto es igual o inferior al ejercicio anterior, y una escala progresiva de hasta 1,5 puntos si el gasto aumenta.
Para CSIT, este mecanismo convierte la falta de cobertura de bajas médicas en una «decisión de gestión incentivada», ya que cada nueva contratación para suplir una baja incrementa el gasto y pone en riesgo los objetivos económicos y las retribuciones variables de los directivos.
Sobrecarga asistencial y «burnout»
Las consecuencias de esta falta de contratación de suplentes recaen directamente sobre las plantillas en activo, traduciéndose en una sobrecarga física y emocional que el sindicato califica de «inasumible». Entre las situaciones denunciadas destacan:
Aumento de la ratio paciente/profesional: Los trabajadores deben asumir la carga de los puestos sin cubrir.
Pérdida de descansos: Los profesionales se ven obligados a renunciar a días de libranza, vacaciones o permisos para cubrir turnos.
Exceso de jornada: Algunos grandes hospitales madrileños han cerrado el año con más de 90.000 horas acumuladas pendientes de compensación.
Impacto en la salud mental: Se registra un incremento de casos de síndrome de burnout, agotamiento crónico y falta de recuperación real entre el personal.
Además, el sindicato critica el uso indebido de los refuerzos del Plan de Invierno. Según afirman, algunas direcciones hospitalarias utilizan estos recursos —destinados específicamente a picos asistenciales como la gripe— para cubrir bajas estructurales, lo que deja al sistema sin capacidad de respuesta real ante aumentos previstos de la demanda.
Exigencias de transparencia y cobertura total
CSIT Unión Profesional lamenta que no existan indicadores que obliguen a cubrir el 100% de las bajas o que penalicen la sobrecarga de la plantilla, mientras que sí se mide y retribuye con precisión el ahorro en personal.
Por todo ello, la organización ha exigido a la Comunidad de Madrid la cobertura total de las bajas por IT, que los refuerzos extraordinarios se destinen exclusivamente a su fin específico y una transparencia absoluta por parte de las gerencias sobre las contrataciones y sustituciones. «La sobrecarga no es eficiencia, es mala gestión que termina afectando a la seguridad de los pacientes», concluyen desde el sindicato.
