‘CEIP Margaret Thatcher, modelo PP’, por Daniel Sánchez García

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Artículo de opinión por Daniel Sánchez García, vocal de la Junta Municipal de Barajas por Más Madrid.

La historia del colegio Margaret Thatcher del distrito de Barajas es el mayor ejemplo de las políticas “educativas” del Partido Popular y del desastre de su modelo político y de gestión de lo público.

El colegio que abrió sus puertas para el curso escolar 2015/2016 llegó con dos años de retraso y es que para el curso 2013/2014 al colegio Nuevo Barajas (como se llamaba oficialmente) ya se le asignaron alumnos y profesores cuando por entonces sólo era un solar y un código numérico en lo administrativo, durante ese año los alumnos tuvieron que ser escolarizados provisionalmente en el colegio público Calderón de la Barca.

La Comunidad de Madrid aseguró entonces que para el siguiente curso el colegio estaría construido y operativo sin embargo a los meses tuvo que informar que las obras no estarían finalizadas a tiempo por las “dificultades técnicas” de la empresa concesionaria.

La estrambótica excusa que dio la empresa y de la que se hizo eco la Consejería de Educación era que las obras se habían parado tras recibir la constructora una comunicación de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea que le impedía usar una grúa móvil sin un permiso que se estaba gestionando, la propia constructora Editec llegó a decir que la policía aeroportuaria detectó que se había superado el espacio aéreo.

Tan estrambótico como incierto claro, la empresa tenía problemas económicos y abandonó las obras, tras ello se rescindió el contrato y la Comunidad de Madrid tuvo que licitarlas de nuevo para esta vez sí para finalizar la primera fase del colegio.

Para entonces los alumnos llevaban ya dos años alojados “provisionalmente” en el Calderón de la Barca; dos años de incertidumbre, de ninguneo y escasa información por parte de la Comunidad de Madrid. Esto conllevó a que un grupo de padres y madres constituyeran en 2014 el AMPA que como ellos mismos apuntan “debe ser el primer caso de un AMPA constituido antes que el colegio estuviera terminado”.

Para aquel entonces el nombre del “CEIP Nuevo Barajas” había desaparecido para pasar a llamarse “Margaret Thatcher”, un capricho de Lucia Figar para manchar más aún la educación pública y a que pesar de las repetidas peticiones de la comunidad escolar y diferentes partidos políticos no ha cambiado de nombre.

El colegio, que se construye por fases está aún en 2021 sin finalizar “gracias” al nefasto sistema iniciado por Esperanza Aguirre de la construcción por fases que cuenta como centro educativo acabado aquel en el que hay aulas habilitadas, aunque no estén terminados el patio del recreo, el gimnasio o la sala multiusos exigidos por la legislación, un modelo que eterniza la construcción de los centros educativos.

En 2019 cuatro años después de su apertura se creó la fase dos del colegio que incluyó nuevas aulas y espacios para poder desarrollar la educación primaria pero siguió sin finalizarse pues aún queda la pendiente de la construcción de la tercera fase que debe incorporar un pabellón deportivo, un aulario y el patio finalizado pero quien sabe cuando la construcción del centro finalizará, lo que sí es seguro es que este año saldrán los primeros niñ@s del colegio sin verlo finalizado.

Por si esto fuera poco la Comunidad de Madrid ha comprado una serie de módulos prefabricados para colegios de toda la Comunidad debido al COVID19 también para el CEIP Margaret Thatcher.

Sin embargo la instalación de estos barracones no ha regido unos criterios claros pues mientras en el CEIP Ciudad de Guadalajara del mismo distrito la propia dirección del centro si solicitó estas aulas por la situación de emergencia provocada por la COVID19 para disminuir las ratios otros como el CEIP Margaret Thatcher no, ni la dirección del centro ni el AMPA.

Y es que muchos de los centros afectados (41) están pendientes de ampliaciones o de su propia finalización, lo que supondrá que no se ejecuten a corto y medio plazo como es el caso del CEIP Margaret Thatcher donde estos barracones a la vista son de todo menos provisionales.

Desde Más Madrid nos hemos sumado al rotundo rechazo por la instalación de semejantes barracones que van a imposibilitar (aunque lo nieguen) la construcción de la tercera fase o “futura” como la denomina la Consejería de Educación.

Si desde la Consejería querían sumar más aulas al centro en lugar de instalar estos barracones “provisionales” deberían haber iniciado la construcción de la tercera fase del colegio y acabarlo por fin, es más si esto resultaba un problema de tiempo el centro dispone de una zona encima del comedor sin uso y en bruto que actualmente se usa como almacén pero en la que una vez habilitada y terminada podría albergar tres nuevas aulas.

Sin duda tenían varias opciones y han optado por la peor, despilfarrar 367.417 euros de dinero público para en un futuro quien sabe cuando desmontar estos barracones y volver a gastar una buena cantidad de dinero público en retirarlos para por fin algún día quien sabe cuando terminar el colegio.

Si este último hecho de por sí ya es grave pues se derrocha una ingente cantidad de dinero público en lugar de finalizar el colegio, lo es más que las obras de los barracones lleven finalizadas casi dos meses y no se hayan podido utilizar (aunque sean prescindibles) por falta de mobiliario, el despropósito es indescriptible.
Lamentablemente la pesadilla sine die de la construcción del colegio aún no finalizado.

Hospital

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