La Comunidad levanta la paralización de las obras de remodelación de la Plaza de España

  • Las obras de la Plaza de españa tendrán una duración prevista de 21 meses.
  • El proyecto según sus promotores «recuperará la Plaza de España como lugar estancial, cívico y activo al reducir el tráfico rodado motorizado y ampliar los espacios peatonales».
  • La futura Plaza de España dará continuidad a todo el entorno, conectando las áreas verdes de la zona: Jardines de Sabatini, el Parque del Oeste, el Templo de Debod e, incluso, Madrid Rio.

La madrileña Plaza de España fue completamente vallada y cerrada a lo largo de la primera semana del mes de mayo. El lunes de la semana siguiente se procedió a instalar unos paneles informativos con fotos y todos los datos del proyecto que se iba a acometer. Con ello, el Ayuntamiento de Madrid daba comienzo a las obras que cambiarán la cara a los más de 36.000 metros cuadrados de plaza.

Un proyecto cuyo precio final de adjudicación asciende a 51 millones de euros, al que hay que hay que añadir el IVA, que asciende a 10 millones, y que deja el presupuesto definitivo en 61.999.546 €. Las obras tienen un plazo de ejecución de 21 meses y fueron adjudicadas a las empresas PACSA, Servicios Urbanos y del Medio Ambiente, S.L y Fomento de Construcciones y Contratas, S.A..

Sin embargo, la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid paralizó la mañana del miércoles, 5 de junio, dichas obras «por carecer de control arqueológico», debido a que se encuentran en la Zona Arqueológica del Recinto Histórico de la Villa de Madrid, declarada en el año 1993 como Bien de Interés Cultural. Las obras sobre el terreno apenas han durado un mes.

Esta decisión se tomaba después de que los técnicos de Patrimonio de la Comunidad de Madrid acudieran el día anterior a las obras y dieran cuenta de que el Ayuntamiento de Madrid no había llevado a cabo el control y seguimiento arqueológico y paleontológico de los movimientos de tierras, a pesar de que esto era una de las condiciones indispensables que puso el Gobierno regional para dar el visto bueno al proyecto, ya que se asienta en «una zona con restos arqueológicos y paleontológicos».

Tras la paralización de las obras, la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid abrió diligencias para depurar responsabilidades, para lo que solicitó al Ayuntamiento de Madrid la presentación de un proyecto arqueológico que garantizase la conservación de los restos arqueológicos y paleontológicos en la zona.

Una vez remitido este proyecto por parte del Consistorio madrileño, los técnicos regionales lo han revisado y han dado su visto bueno, por lo que el Gobierno regional ha levantado este miércoles el veto a las obras, dándose continuidad a las mismas.

Un proyecto que «recupera» la Plaza de España

El proyecto se propone «recuperar la Plaza de España como lugar estancial, cívico y activo; reducir el tráfico rodado motorizado y el aumento de los espacios peatonales; incrementar la continuidad espacial entre la plaza y su entorno y conectar las áreas verdes del mismo, especialmente con la Plaza de Oriente, los Jardines de Sabatini, el Parque del Oeste y el templo de Debod así como con Madrid Río».

El objetivo principal de la actuación es «recuperar la continuidad de estos magníficos espacios públicos que actualmente están segregados por causa de las infraestructuras construidas en los años 60». Además, se pretende «garantizar la accesibilidad universal y la mejora medioambiental mediante la protección y el incremento de la vegetación, y la coordinación con los sistemas de movilidad sostenible».

Redactado por los arquitectos Fernando Porras Isla-Fernández, Aranzazu La Casta Muñoa, y Lorenzo Fernández-Ordóñez Hernández, el proyecto de recuperación de la Plaza de España y su entorno, resultó ganador del concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento, tras ser seleccionado como finalista por un jurado de expertos y posteriormente elegido por la ciudadanía mediante un amplio proceso de participación.

Primera etapa: Gran Vía

Una vez adjudicada la obra se ha detallado la planificación propuesta y se han definido las fechas de finalización de cada parte en función de la disponibilidad de materiales y siempre siguiendo el criterio de interferir lo menos posible en la vida cotidiana de la ciudadanía.

La primera etapa de las obras corresponderán a la zona de Plaza de España con la Gran Vía donde, entre otros trabajos de remodelación, se instalará un paso de peatones que permitirá cruzar la calzada en todas las direcciones, incluyendo las diagonales. Este paso no tendrá semáforos, sino unos nuevos bolardos semafóricos.

También se peatonalizará el lateral de la plaza en la zona de la Torre de Madrid, se ampliarán las aceras en la esquina de la calle Princesa y la calle Gran Vía y se creará un carril bici y un ciclocarril, este último compartido entre bicis y coches y limitado a 30 km/h, para unificar la gran Vía, plaza de España y Madrid Río.

Segunda etapa: interior de plaza de España

A continuación, las obras se desarrollarán en el interior de la propia plaza, desmontándose tanto la fuente como su base granítica. Estas obras se dividirán en seis zonas de actuación, iniciándose en las dos primeras zonas y se expandirán al resto hasta principios del 2021.

La primera de ellas estará situada en la zona del Edificio España y frente a la plaza de Emilio Jiménez-Millas, afectando las obras a la acera y la calzada, y creándose una nueva calle vehículo-peatones. También se procederá a reforzar e impermeabilizar el párking subterráneo de la plaza.

La segunda zona se encuentra desde la mitad de la plaza hasta el túnel que une las calles ferraz y Bailén. La tercera zona comprende el resto de la plaza hasta los edificios colindantes y la unión con el cercano Templo de Debod. Las obras incluirán la construcción de los túneles.

La cuarta de ellas incluye la zona de los jardines de Sabatini, la cuesta de San Vicente y la calle de San Quintín, procediéndose en este lugar a la reforma del túnel de la calle Bailén y la instalación de ascensores a los lados de la cuesta de San Vicente.

La quinta zona engloba la calle de la Princesa, la calle Ventura Rodríguez y la calle Ferraz. Las obras instalarán accesos al túnel que une la calle Ferraz con la cuesta de San Vicente.

La última zona, la sexta, incluye a la plaza de Cristino Martos, frente a la plaza de los Cubos, y su conexión con la renovada calle de la Princesa en este tramo.

Consulta popular a los madrileños: la mayoría de los votantes apoyaron la remodelación de la Plaza de España

El pasado mes de marzo del 2016 el Ayuntamiento de Madrid llevó a cabo una consulta popular a los vecinos de la ciudad, cuyos resultados expusieron que los participantes apostaban por la remodelación de la Plaza de España y que se conviertiera en un lugar más verde, cultural, de permacencia y ocio.

Los madrileños votaron mayoritariamente que el Ayuntamiento también debía intervenir en Plaza de los Cubos y expusieron que se deberían mejorar las conexiones peatonales de la Plaza de España con el Templo de Debod y Plaza de Oriente.

Para la mayoria de participantes el Ayuntamiento también debía limitar los mercadillos y así como mantener el conjunto de los monumetos (el monumento a Cercantes entre otros) como en la actualidad, e indicaron que la plaza debería ser parte de una red verde que llegue desde la Casa de Campo y el Parque del Oeste al centro de la ciudad.

Entre otras de las medidas, los vecinos respaldaron ampliar el número de árboles, así como que el diseño de la plaza debía favorecer sobre todo las necesidades de los vecinos de la zona, de toda la ciudad, de turistas y visitantes.

Respecto al tráfico en el entorno de la Plaza de España 8620 (37,85%) de los participantes opinaron que era necesario un carril bici y convertir en peatonal el paso elevado de Bailén y unirlo con el parque del Oeste y los Jardines de Sabatini.

Los participantes votaron que se ampliase el número de plazas de aparcamientos en la Zona de Plaza España, y, apoyado por el 73,83% votantes, la posibilidad del uso mixto (residentes y rotación) en el aparcamiento subterráneo. También apoyaron que se redujese el aparcamiento en superficie y sustituirlo por zonas peatonales y áreas verdes.

El 75,45% de los encuestados consideraron que las obras de la Plaza de España deberían realizarse reduciendo al máximo el impacto ambiental, aunque ello suponga un incremento de los costes y que se pusieran en marcha todas las posibles medidas de sostenibilidad ambiental como recuperar el agua, consumo energético de fuentes renovables, reciclado de mobiliario urbano (bancos, papeleras, farolas…), reutilización de los materiales existentes o control y reciclaje de los residuos de la plaza.

La mayoria de participantes indicaron que visitan la Plaza de España entre 1 y 2 veces al mes, caminando habitualmente, en bicicleta nunca y ocasionalmente en coche y en transporte público. Y les expulsaría de la zona más tráfico y zonas pavimentadas sin verde, exponiendo que sobrán tráfico, humos y ruidos.

Finalmente el 59% de los participantes mostraron su preferencia por una reforma profunda que permita reordenar completamente los usos de la plaza y de su entorno (tráfico, accesos, equipamientos).

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