Este jueves, 21 de marzo, se abrió la convocatoria de gestión de las Instalaciones Deportivas Básicas “La Perla”, en el barrio de San Fermín, “Maris Stella”, en Pradolongo, “Zofío” y “La Chimenea”, ambas en el barrio de Zofío, mediante un proceso de pública concurrencia para el desarrollo de proyectos bajo el marco de la Ordenanza de Cooperación Público–Social aprobada el pasado 30 de mayo de 2018 y las Bases reguladoras de la gestión y co-gestión de espacios públicos deportivos de proximidad para el desarrollo de proyectos de cooperación público-social aprobadas por la Junta de Gobierno el 19 de julio de ese mismo año.

Está previsto que los contratos de gestión indirecta de estas instalaciones deportivas básicas finalicen en mayo, por lo que la Junta de Distrito ha querido dar “un carácter de proximidad a estos espacios públicos deportivos con este modelo de co-gestión buscando proyectos con arraigo en el barrio y que lleven a cabo una labor social para con los vecinos y vecinas de Usera”.

Las cuatro instalaciones cuentan con campos de fútbol con césped artificial y edificios con vestuarios, salvando la IDB La Perla que cuenta además con pista de fútbol-sala, también denominada pista polivalente, y cuatro pistas de pádel.

Durante diez días laborables, es decir, hasta el 3 de abril, y por medios exclusivamente telemáticos usando los certificados electrónicos admitidos por el Ayuntamiento de Madrid, podrán presentarse todos las entidades y colectivos sin ánimo de lucro que fomenten actividades sociales vinculadas a la promoción y práctica del deporte y dinamización e integración social, contribuyendo a la vez con el compromiso de gobierno de reequilibrio territorial entre los distritos de la ciudad de Madrid.

En esta línea, los proyectos deportivos que se desarrollen en el marco de la gestión de los espacios públicos deportivos de proximidad deben garantizar el acceso de la ciudadanía a los recursos y bienes públicos, optimizando la utilización de éstos y su uso sostenible y fomentar el asociacionismo deportivo, la participación del tejido social y, en particular, entre los escolares y los grupos de población más desfavorecidos y promover la igualdad de género.

Se valorará, por tanto, que el proyecto se haya conformado mediante un proceso participativo que incluya el máximo de entidades y agentes posible, que el uso del espacio solicitado sea compartido, la participación en competiciones federadas, la gratuidad de las actividades, la inclusión de equipos femeninos, así como que las entidades o colectivos no dispongan de un espacio adecuado en el que desarrollar sus actividades.