El Colegio de Médicos de Madrid reclama una Oficina de Coordinación sobre Tecnología de la Información de la Salud

  • La Mesa de Hospitales ha escrito una carta al consejero, Enrique Ruiz Escudero, en la que expresa su preocupación y alarma por los problemas que la implantación de la Historia Clínica Electrónica (HCE) está generando para los pacientes y para los médicos.
  • Hace referencia a un reciente estudio, llevado a cabo en EEUU, que muestra que el manejo inadecuado de la HCE contribuyó a un tercio de los errores, muchos de los cuales tuvieron como resultado daños al paciente.

La Mesa de Hospitales del Colegio de Médicos de Madrid solicita a la Consejería de Sanidad la puesta en marcha de una Oficina de Coordinación sobre Tecnología de la Información de la Salud ante los problemas que está generando la implantación de la Historia Clínica Electrónica (HCE).

Dicho órgano, formado por los representantes electos de los médicos de Atención Hospitalaria de esta comunidad autónoma, ha enviado una carta al consejero, Enrique Ruiz Escudero, en la que detalla las funciones que debería tener, a su juicio, dicha Oficina.

Así, especifica que debería implementar, entre otras cosas, “un método para permitir que los médicos y los pacientes comuniquen directamente los problemas de los programas de HCE, de forma que se puedan detectar precozmente, analizar y solucionar los errores del sistema con potencial impacto clínico”.

La Mesa de Hospitales manifiesta que no es entendible “la coexistencia de cuatro sistemas incompatibles, que ‘dialogan’ entre sí a través de una herramienta escasamente funcional, conocida como Horus, que resulta extremadamente lenta”. Dichos sistemas, en su opinión, son complejos y “favorecen la aparición de errores en la entrada de datos”.

Peligro para la seguridad de los pacientes

Los representantes de los médicos de Atención Hospitalaria se muestran especialmente preocupados por las consecuencias que esta situación tiene para los pacientes. Así, hacen referencia a un estudio reciente, realizado en EEUU, que examinó 9.000 eventos de tecnología de la información de salud y seguridad de medicamentos en tres hospitales pediátricos y demostró que el manejo inadecuado de la HCE contribuyó aproximadamente a un tercio de los errores, muchos de los cuales resultaron en daños al paciente.

Además, señalan que “estamos asistiendo a la desaparición de los cuadros de control y de información epidemiológica que permitían la gestión asistencial de los clínicos; un hurto de información que dificulta la planificación y el desarrollo de proyectos de mejora para los pacientes”.

Mayor carga de trabajo y perjuicio para la salud de los médicos

Para este órgano asesor de la Junta Directiva “el uso de estas herramientas está incrementando las cargas de trabajo en las ya de por sí saturadas consultas y áreas asistenciales… Además, hay un menor tiempo de exploración clínica y anamnesis que se asocia a un aumento de solicitud de pruebas complementarias, con los consiguientes sobrecostes y posible iatrogenia añadidos”.

En esta línea, apunta que “muchos médicos están viéndose obligados a prolongar sus jornadas laborales al ser imposible terminar las tareas que sus pacientes precisan cuando emplean mucho tiempo realizando trabajos administrativos”.

Por otro lado, la carta enviada al consejero hace hincapié en que la implantación de los nuevos sistemas de HCE “contravienen, entre otros, los artículos 15, 16, y 33 de la Ley de Protección de Riesgos Laborales, al haberse llevado a cabo sin adaptar el trabajo ni los equipos ni los métodos a las personas, sin planificar la prevención, sin realizar una evaluación inicial…”.

E insiste en que “no se ha tenido en cuenta la sobrecarga mental y física (fatiga visual por uso prolongado de pantallas de visualización de datos por ejemplo) que el uso de estos programas provocan en los profesionales, ni se han regulado los necesarios periodos de descanso que permitan evitar daños en su salud laboral a pesar de que sabemos que el estrés informático generado por este tipo de herramientas se ha relacionado con graves problemas como el infarto de miocardio, y que ha sido recientemente considerado enfermedad laboral por haberse probado la relación entre su aparición y el trabajo del médico”.

Respecto a la formación recibida para su uso, la Mesa de Hospitales afirma que, “ha sido muy escasa, y sobre todo, muy limitada en el tiempo”.

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