La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid, que gestiona el sistema de bicicleta pública BiciMAD, ha conseguido reducir la cifras de bicicletas desaparecidas un 58% respecto a 2015, año en el que la gestión fue realizada íntegramente por Bonopark. Esta reducción  supone un ahorro de más de 250.000 € al año. A cierre de 2017, la empresa municipal cifra en 276 las bicicletas desaparecidas, un 58% menos frente a las 656 bicicletas desaparecidas en 2015 y un 18% menos frente a las 337 registradas en 2016.

Estos resultados son fruto de un nuevo protocolo de control y recuperación de flota que la EMT puso en marcha al comenzar la gestión de BiciMAD en octubre de 2016. Este plan está basado en cuatro pilares fundamentales; control constante por geolocalización de los vehículos, sinergias con otras áreas de la empresa municipal para la recuperación inmediata de bicicletas, mejora continua del sistema de anclaje y estrecha colaboración con la Policía Municipal y la Policía Nacional.

Control constante de la flota por geolocalización

Al asumir el sistema en 2016, la EMT acometió una serie de mejoras técnicas en el sistema. Una de ellas fue precisamente el cambio del sistema de geolocalización de la flota. Los antiguos GPS, que solamente aportaban su posición mediante requerimiento previo, fueron sustituidos por un sistema más preciso y activo que, mediante el envío de la posición periódica de la bicicleta, aporta completa trazabilidad a los movimientos de la flota. Este sistema, además, permite configurar alarmas en determinadas situaciones que son controladas, de manera constante, por el centro de control del servicio.

Mejora continua del sistema de anclaje

En el período de transición la EMT anunció la implantación de una serie de mejoras fruto de una auditoría tecnológica. Estas mejoras han reducido los errores en los anclajes del 19% al 3%. La EMT “sigue desarrollando nuevas mejoras técnicas que irán haciendo el sistema cada vez más robusto hasta bajar los errores por debajo del 2% reduciendo drásticamente las posibilidades de bicicletas fuera del sistema”, explican.

Sinergias con Servicio de Ayuda a la Movilidad y Seguridad Interna de la EMT

Otra de las claves de la significativa reducción de las bicicletas desaparecidas es, sin duda, las sinergias con otros servicios de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid. Tanto el Servicio de Ayuda a la Movilidad, mediante su flota de vehículos de grúa, como el Servicio de Seguridad Interna, colaboran activamente en la recuperación de bicicletas en constante comunicación con el Centro de Control del servicio siguiendo protocolos de actuación puestos en marcha para aprovechar, de manera óptima, todos los recursos y medios de los que la empresa municipal dispone para el resto de sus servicios de movilidad.

Fruto de este control, según los datos facilitados por el Área de Asesoría Jurídica de EMT, en 2017 se interpusieron 76 denuncias y hasta el mes de marzo de 2018 ya se han presentado otras 39. Estas denuncias corresponden no sólo a hurtos, también se persiguen daños materiales causados a cualquier elemento del sistema así como su uso fraudulento.

De los 132 juicios celebrados desde que la EMT gestiona el sistema, 80 de ellos han tenido resultado condenatorio.

Estrecha colaboración con la Policía Municipal y la Policía Nacional

Otro de los objetivos que la EMT se marcó como prioritario en el plan de control y recuperación de flota, fue reforzar la necesaria colaboración con la Policía Municipal y la Policía Nacional con los que se colabora estrechamente manteniendo una constante comunicación y notificando el emplazamientos de aquellas bicicletas que, por su localización, hace necesaria la actuación de las fuerzas de seguridad para su recuperación.

Fruto de esa colaboración, recientemente se han realizado, por parte de la Policía Municipal, dos actuaciones que han permitido la recuperación de una veintena de bicicletas del servicio BiciMAD que habían sido sustraídas de forma organizada.