El renovado Rocódromo de Manoteras ofrece la práctica de la escalada sin salir de Hortaleza

Construido en el corazón del barrio de Apóstol Santiago, en el madrileño distrito de Hortaleza, dos décadas después se ha convertido en un lugar de referencia tanto para personas escaladoras locales como para foráneas, ganándose por méritos propios un hueco en mapas y guías especializadas dirigidas a amantes de la escalada.

Es el Rocódromo de Manoteras, situado junto a la estación de Metro que lleva el mismo nombre y la Instalación Deportiva Básica Vélez Rubio, que desde 1998 ofrece de forma gratuita un buen lugar para esta práctica deportiva que cada día gana más adeptos.

Se trata de una estructura de piedra de grandes dimensiones que según relata Ignacio Domínguez, presidente del recién creado Club de Montaña y Escalada Manoteras, “se construyó para que los jóvenes de Hortaleza tuvieran un lugar de reunión donde practicar deporte en la calle,  y desde siempre se ha gestionado con la colaboración de la gente del barrio, sin ningún fin lucrativo, desde pegar las presas o colocar la grava para amortiguar las caídas”.

Su arquitectura desigual y su carácter público, abierto y gratuito, hacen que esta instalación sea cada vez más frecuentada. Representa una ventaja tener una zona de baja dificultad para quién está empezando a escalar y para calentar antes del entrenamiento, pero también una parte desplomada y un techo para las personas más experimentadas.

Recientemente esta estructura ha experimentado un “lavado de cara” gracias a los 55.101 euros invertidos por el Distrito de Hortaleza, en base a unas necesidades presentadas por la Asociación de Vecinos de Manoteras y aprobadas por el Pleno en julio del pasado año.

Gracias a ello, el perímetro del Rocódromo de Manoteras está vallado convenientemente con un muro de hormigón –antes eran troncos de madera-, lo que facilita la contención de la grava, se ha mejorado también la iluminación para potenciar su uso en las noches de verano o cuando en invierno no hay luz solar, y lo más innovador, se ha construido una zona de Street Workout, uno de los deportes de moda, para calentar antes de lanzarse a la escalada.

Ignacio Domínguez está muy satisfecho con el resultado de la obra. “El circuito de Street Workout está siempre lleno; cada día viene más gente a entrenar, de toda la comunidad de Madrid. Como curiosidad, el color del suelo de caucho lo sometimos a votación en el Grupo de Montaña”.

Domínguez explica que falta por poner algunas presas todavía, “que se hará cuando las condiciones meteorológicas lo permitan. La idea es tenerlo todo listo para primavera, y sobre el mes de mayo hacer una gran fiesta de inauguración para todo el vecindario y dar a conocer el recién constituido Club de Montaña de Manoteras”.

Este grupo está abierto a montañeros, senderistas y en definitiva, cualquier persona que les guste practicar deportes de montaña: barranquismo, senderismo, espeleología o esquí. Este club es la consecuencia de la gran familia creada a lo largo de los años en torno al Rocódromo, como punto de reunión y lugar de entrenamiento.

Constituidos como club, ofrecen rutas guiadas y viajes programados para compartir su verdadera pasión: la montaña. De hecho, la profesionalidad de sus miembros, altamente cualificados, ha hecho posible que hayan obtenido recientemente el 3º premio de la Federación Madrileña de Montañismo en la modalidad de escalada de pared y alpinismo europeo 2017, por abrir la vía de granito más grande de la península. Situada en el Parque Natural de Arribes del Duero, cerca de Portugal, los escaladores tuvieron que ir 18 veces para abrir 450 metros de pared de granito desde el agua. “Será una ruta de visita obligada para los escaladores”, señala orgulloso Domínguez.

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