La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha presentado esta mañana, lunes 12 de marzo, durante la comisión del Área de Cultura y Deportes las líneas estratégicas del futuro Consejo de Cultura. La propuesta es que tenga carácter mixto, es decir, que sea un órgano consultivo y participativo.

Las líneas estratégicas se basan en que “sea transparente”, y que “se caracterice por la participación, la especialización y la independencia”. Está prevista su puesta en marcha para octubre de 2018.

La creación del Consejo de Cultura se enmarca en “la cultura de la participación que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Madrid”, ha destacado Carmena. “Responde también a las recomendaciones y experiencias nacionales e internacionales como la de la UNESCO, Carta Cultural Iberoamericana 2006, de la Unión Europea y de la Agenda 21 de la Cultura”.

Respecto a su organización y composición, la presidencia la ostentará el titular del Área de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Madrid. Habrá un Pleno y en él tendrán voz y voto la presidencia, los vocales de cada grupo político municipal, representantes de las asociaciones de colectivos sectoriales y profesionales independientes de reconocido prestigio profesional.

Para su organización, el Consejo de Cultura contará con una Mesa de coordinación con dos representantes de cada una de las Mesas sectoriales, elegidos por éstas. Se constituirán Mesas sectoriales, a través de convocatoria pública, de artistas, agentes culturales y profesionales de la música, el teatro, la danza, el libro, las artes, el cine y el arte urbano.

Las Comisiones de trabajo, de carácter temporal, se reunirán con el objetivo de analizar y proponer materias específicas que requieran la participación de técnicos municipales y/o asesoramiento externo.

Un Consejo “mixto y transparente”

El Consejo será de naturaleza mixta, ya que tendrá carácter consultivo y participativo. La capacidad de participación directa en determinadas materias se traducirá, por ejemplo, en la designación de vocales para las comisiones de valoración de subvenciones, premios o concursos de las direcciones artísticas de los centros. Asimismo, informará con carácter previo sobre la creación de normativas que incidan en el interés general del sector cultural, como en la creación de nuevos equipamientos culturales.

En segundo lugar, el Consejo se caracterizará por su “transparencia”. Estará dotado de mecanismos para el acceso y seguimiento de su actividad por parte de cualquier ciudadano. Contará para ello con una página web en donde se publicará toda la información, actas de las sesiones de trabajo, informes y propuestas.

“Participación, especialización e independencia”

El Consejo integrará en su funcionamiento a los agentes del sector cultural, así como a los grupos políticos y a la ciudadanía. Para favorecer la participación de todos ellos, el Consejo contará con diversos órganos compuestos por cada uno de ellos. La dinámica de funcionamiento combinará la división por sectores culturales y materias de trabajo.

En cuanto a la independencia, el Consejo de Cultura será un espacio de “libre expresión, independiente del poder político, y su regularización deberá garantizar su continuidad y estabilidad más allá de los cambios de gobierno”, ha explicado Carmena.

Proceso normativo

El próximo 4 de abril, el Área de Cultura y Deportes presentará la propuesta para la creación del Consejo de Cultura de la ciudad de Madrid. Para ello, se convocará a los representantes del sector cultural para compartir y debatir el estudio previo para su composición y funcionamiento. Esta convocatoria incluye una mesa redonda a la que se invitará a participar a todos los grupos políticos.

En la primera quincena de abril se llevará a cabo el trámite de consulta pública, previa a la elaboración de la normativa del Consejo. Posteriormente, en la primera quincena de junio se presentará el borrador de normas Reguladoras. La propuesta pasará al Pleno en septiembre de 2018 con la finalidad de que esté operativo en octubre de 2018.