Los Bomberos de Madrid descienden el cuadro de La Paloma en su día grande

  • La Paloma conmemora su día grande, año tras año desde el siglo XVIII, con gran participación en festejos, verbenas y actos.
  • Por vez primera el descenso del cuadro de la Virgen ha podido verse en directo desde el exterior del templo a través de una pantalla gigante.
  • Javier Barbero entrega esta tarde las distinciones “Palomas de Bomberos de Madrid” al bombero, Vicente Soler; al patinador Javier Fernández y a la Fundación Menudos Corazones.



La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha compartido hoy con los madrileños la celebración de la festividad de la Virgen de la Paloma. Acompañada, entre otros miembros de la corporación, por la primera teniente de Alcalde, Marta Higueras; el delegado de Seguridad y Emergencias, Javier Barbero y el concejal de Centro, Jorge García Castaño.

La agenda de actos inició este mediodía a las 12:40 horas con la ofrenda floral ante el cuadro de la Virgen en la fachada de la iglesia de la Paloma. La alcaldesa, autoridades, miembros de la corporación municipal, bomberos y las distintas asociaciones de castizos han depositado ramos de flores junto al lienzo. La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha pedido este año a la Virgen de la Paloma “las mismas peticiones y deseos que tienen los madrileños y madrileñas y que comparte con todos ellos”.

Posteriormente la alcaldesa ha asistido a la misa solemne oficiada por el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro. Durante la ceremonia religiosa los miembros del piquete de gala del Cuerpo de Bomberos que pertenecen a la Hermandad de la Virgen de La Paloma descendieron el cuadro de la Paloma.



Este año, gracias a la iniciativa del Ayuntamiento de Madrid en colaboración con Telemadrid, los seguidores y fieles de La Paloma han podido seguir la misa y los actos del descenso del cuadro de la Virgen, en directo desde las 13.00 horas, a través de una pantalla gigante instalada a las afueras el templo en la fachada de la parroquia.

Esta tarde

Continúan los actos esta tarde, a partir de las 20.00 horas, con la célebre procesión por las calles Isabel Tintero, Gran Vía de San Francisco, Puerta de Toledo, Toledo, Plaza de la Cebada, Carrera de San Francisco, Plaza Puerta de Moros, Carrera de San Francisco, Plaza de San Francisco, Calatrava y Paloma, para retornar a la Iglesia de la Virgen de la Paloma.

La alcaldesa de Madrid asistirá a la procesión que, una vez de regreso en la Iglesia, finalizará con la colocación de nuevo por parte de los Bomberos del cuadro de la Virgen en la sacristía Mayor ante la presencia de las autoridades.



Patrona de los Bomberos

La jornada concluirá a las 22.00 horas con la entrega por el delegado de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, de las distinciones “Palomas de Bomberos de Madrid”, otorgadas por la Hermandad del Cuerpo de Bomberos de la Santísima Virgen de La Paloma. Barbero acompañará a los premiados que, en esta edición, son el bombero del Ayuntamiento de Madrid jubilado, Vicente Soler, el deportista y patinador, Javier Fernández y la Fundación Menudos corazones.

Patrona de los Bomberos

La Virgen de la Paloma es la patrona de los Bomberos. Cuenta la leyenda que, ante un incendio ocurrido en la plaza Mayor y que no podía sofocarse, los madrileños trajeron a todas las vírgenes pero que hasta que no acudieron con el cuadro de la Paloma el incendio no se apagó. Desde entonces se celebra este acto-homenaje sentido y simbólico por parte del Cuerpo de Bomberos. Cada año un bombero es elegido para bajar el cuadro y esto se considera un gran honor.



El cuadro e Isabel Tintero

Que el centro de todos los actos de la Virgen de Agosto en Madrid sea un pequeño lienzo del Siglo XVIII abocado, en un principio, al mayor de los anonimatos pero que enseguida se convirtió en una de las imágenes más veneradas y queridas de Madrid, se debe a que, según cuenta la tradición, allá por 1787 la pintura, que realmente representa a la Virgen de la Soledad, se encontraba abandonada en un corral donde se almacenaba leña para aminorar los efectos del frío invierno madrileño. Un hombre, al percatarse de la presencia del lienzo y de su mal estado, optó por regalárselo a unos niños.

La pintura hubiese quedado en un juego de chicos de no ser por la intervención de Andrea Isabel Tintero, enterrada hoy en esta iglesia debajo del cuadro, que decidió comprarlo, restaurarlo, enmarcarlo y colocarlo a la entrada de su casa, ubicada en la Calle de la Paloma. Muy pronto se le comienzan a atribuir cualidades milagrosas a la imagen; su fama y devoción va creciendo de manera incontrolable por el vecindario. Tal es así que en 1795 se levanta una capilla para custodiarla. Ya para entonces eran muchas las madres que se acercaban con sus bebés en busca de protección divina para sus recién nacidos. Una tradición que se sigue realizando en la actualidad y que incluso fue adoptada por la realeza. Finalmente, en el Siglo XIX, se opta por construir la iglesia que hoy en día sigue guardando aquel cuadro que unos niños, inocentemente, rescataron del olvido. Su nombre oficial es el de Parroquia de San Pedro el Real aunque todo el mundo la conoce popularmente como la Iglesia de la Paloma.

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