Nina, de José Ramón Fernández, en el Fernán Gómez de Madrid

  • Nina fue premio Lope de Vega en 2003, y José Ramón Fernández fue Premio Nacional de Literatura Dramática de 2011.
  • Muriel Sánchez, José Bustos y Jesús Hierónides forman el elenco de este montaje que Diego Bagnera.




Galardonada en 2003 con el Premio Lope de Vega y representada en Londres, París, Varsovia, Buenos Aires y Santiago de Chile, regresa a España este texto de José Ramón Fernández, Premio Nacional de Literatura Dramática 2011. El montaje se podrá ver en la Sala Jardiel Poncela desde hoy, 8 de junio, al 2 de julio.

Nina es una historia capaz de contagiar la esperanza y el amor por la vida de unos personajes que, pese a hallarse al borde del precipicio, intentarán cambiar las cosas, reinventarse y renovarse con la energía redentora de las lluvias. Muriel Sánchez, José Bustos y Jesús Hierónides son los actores encargados de provocar estas emociones, bajo las órdenes del director Diego Bagnera.




Sinopsis

Otoño. Un pueblo frente al mar. Llueve. Todos los relojes parecen detenidos hasta el próximo verano. Sus habitantes matan el tiempo como pueden: juegan a la lotería, preparan sus aparejos para ir a pescar, sueñan secretamente con vidas que no supieron o no se atrevieron a vivir. Tras diez años de ausencia, Nina irrumpe en la aparente placidez de este letargo como un relámpago, capaz de fulminar o de despertar a los otros según donde caiga. Casi nadie sabe que ha regresado. Mucho menos para qué. Ni ella misma quizá lo sepa. Todos recuerdan por qué se marchó, tras un sueño que, a juzgar por su estado actual, acabó en pesadilla. Como entonces, planea ahora alejarse sin despedirse de nadie, hasta que Esteban, el dueño del hotel en el que está alojada, la reconoce y propicia a sus espaldas un reencuentro con Blas, un viejo amigo de su infancia al que su reaparición podría cambiarle la vida, casi salvársela, descubriendo a la vez que también ella aún puede quizá cambiar la suya.

Para José Ramón Fernández, autor del texto, uno de los motivos que lo empujaron a escribir esta obra fueron “las conversaciones con los alumnos que por entonces, hacia 2001, tenía en la RESAD –alumnos entre los que se contaban los protagonistas actuales del nuevo montaje, Muriel Sánchez y José Bustos–, el comentario de alguno de ellos acerca de que se sentían cercanos a Chejov porque ellos, como los personajes del autor de La gaviota, vivían con la sensación de estar en stand by, como varados, como esperando algo que tenía que suceder.




Otro motivo anecdótico, según él, que le llevó a comenzar a escribir esta historia fue: “Un día, acabado el curso, dos alumnos me pidieron que les recomendase obras para un chico y una chica. No recuerdo más que una pieza, entre las que le sugerí, Trío en mi bemol, de Rohmer, porque recuerdo que me comentaron que los dos tocaban el piano. Y recuerdo que pensé que me hubiera gustado tener una obra que pudieran hacer aquellos chicos. Y recuerdo que poco después charlaba con mi amigo Ignacio Amestoy sobre las dos historias que tenía en la cabeza y me animó a empezar por Nina. Así que comencé por esos días a escribir una historia sobre dos jóvenes… Ahora, esos dos chicos son dos actores con una excelente trayectoria. Muriel ha reunido un equipo extraordinario para hacer una obra que, sin saberlo, ayudó a escribir hace ya más de quince años. Por todo eso tengo la sensación de que Nina vuelve a casa”.

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