El hospital Gregorio Marañón implanta la administración ambulatoria de un tratamiento de Parkinson





El Servicio de Neurología del Hospital Gregorio Marañón inicia el tratamiento con infusiones intestinales de levodopa para pacientes con enfermedad de Parkinson avanzada de forma ambulatoria. Este tratamiento, muy eficaz para pacientes con complicaciones motoras y que no responden a los tratamientos antiparkinsonianos convencionales, precisaba anteriormente una hospitalización de siete a diez días.

El Hospital Gregorio Marañón ha conseguido realizar la administración intestinal de levodopa en el hospital de día de Neurología y tan solo es necesaria una hospitalización de 24 horas para realizar la Foto_06altagastrostomía. Así, tanto la fase previa de test con sonda naso-duodenal, como la fase posterior a la gastrostomía que es de ajuste de dosis de la infusión intestinal de levodopa, se llevan a cabo de forma ambulatoria. De esta manera se consigue una mayor comodidad para el paciente y una reducción en el gasto sanitario relacionado con esta terapia.

La levodopa es el tratamiento más eficaz para el Parkinson. Las infusiones intestinales de este medicamento son una terapia avanzada para pacientes con complicaciones motoras incapacitantes que no puedan ser controladas con la combinación de fármacos antiparkinsonianos habituales.

La hospitalización para un paciente con enfermedad de Parkinson avanzada es problemática, incómoda para el paciente y familiares y no exenta de complicaciones como la desorientación, confusión, movilidad muy reducida o alteración de horarios. Según el Servicio de Neurología, para evitar estos problemas, es preferible que, salvo el tiempo necesario dedicado a la realización de procedimientos, observación clínica y ajustes de medicación, el enfermo esté en su domicilio con su entorno familiar.

Mejoría de síntomas

Con esta forma de administrar la levodopa se consiguen niveles de medicación que se traducen en una estabilización de la respuesta motora. Se evitan así los picos que se producen cuando la administración es oral y por tanto supeditada a la actividad gástrica del paciente.

En general los pacientes obtienen una reducción muy importante de los periodos de mala movilidad durante el día o de movimientos anormales e involuntarios incapacitantes. Esto conlleva una gran mejoría en la capacidad funcional de los pacientes y en su calidad de vida.

El Hospital Gregorio Marañón atiende a más de 1.200 pacientes con Parkinson o síndromes parkinsonianos. Alrededor del 10% de los pacientes con Parkinson reciben o podrían ser candidatos a estas terapias de segunda línea y probablemente el 5% podría beneficiarse de este tratamiento. En España se estima que hay alrededor de 150.000 enfermos de Parkinson.

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