Un empleado que se encargaba de gestionar los parquímetros de Madrid roba 45.000 euros tras trucar varias terminales




Un empleado de la Unión Temporal de Empresas (UTE) Madrid Sur que se encargaba de gestionar los parquímetros de la zona sur de la capital ha sido denunciado por su propia empresa tras ser acusado de haber trucado varios de los terminales de recaudación, una maniobra con la que presuntamente robó alrededor de 45.000 euros, según informa El Confidencial. 

No obstante, la cantidad extraída aún no está confirmada y habrá que esperar a que la UTE en la que se integran las empreas de Estacionamientos y Servicios, Valoriza, Tevaseñal y Montajes y Obras, elaboren un informe con el que se pueda esclarecer desde cuándo llevaba cometiendo el delito y qué cantidad terminó acumulando el trabajador.

Cabe destacar que, a pesar de que este servicio se lleve a cabo por una empresa privada, se trata de una concesión pública y, por tanto, el dinero recaudado corresponde íntegramente del Ayuntamiento de Madrid, por lo que el principal afectado es el Consistorio que dirige la Alcaldesa Manuela Carmena.

Un truco discreto y efectivo

Pero ¿qué métodos empleó el trabajador para hacerse con tal cantidad de dinero sin que nadie se percatase? El sistema era muy sencillo gracias a la labor que desempeñaba. Este se dedicaba a recaudar una vez por semana el dinero acumulado en los diferentes parquímetros, en los cuales existe una placa informática que notifica cada movimiento tanto a la UTE como al Ayuntamiento, con lo que tanto tickets solicitados como ingresos recibidos quedan registrados al momento.

Sin embargo, utilizó una maniobra perspicaz: sustituyó la placa original por una falsa durante horas, tiempo en el que el parquímetro seguía operando, pero sin notificar. Pasadas unas horas, el presunto ladrón volvía a cambiar las placas y se llevaba el dinero acumulado en ese intervalo de tiempo. Una maniobra limpia y eficaz tras la cual el estado del parquímetro quedaba intacto y volvía a registrar cualquier actividad. Así, repitiendo esta maniobra durante un tiempo aún indefinido, acumuló un botín nada baladí.

Fuente: Ecomotor

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