Las agresiones se disparan en los centros penitenciarios de la Comunidad de Madrid

El déficit estructural de personal penitenciario en Instituciones Penitenciarios, la ausencia de tratamiento para la enfermedad mental en prisiones y la falta de formación están convirtiendo las agresiones en algo generalizado en los centros penitenciarios de Madrid

Durante la semana pasada se produjeron agresiones muy graves a funcionarios en los centros penitenciarios de Aranjuez y de Madrid V (Soto del Real). Estos episodios violentos causaron graves daños sobre los trabajadores afectados y van camino de convertirse en algo generalizado por su reiteración y por la nula respuesta de la Administración penitenciaria.




CCOO ha venido denunciado la situación tan alarmante del Centro Penitenciario de Soto del Real, que cuenta con el mayor número de internos del país, y una plantilla que tiene unas vacantes superiores al 15%. Una situación parecida se da en el Centro Penitenciario de Aranjuez, que también tiene un déficit estructural de personal superior al 10%, lo que imposibilita en ambos casos el cumplimiento de las funciones legales y constitucionales encomendadas.

Para CCOO, en esta situación la reinserción se ha convertido en una mera declaración de intenciones y resulta imposible garantizar la seguridad y custodia de los internos y la propia salud de los trabajadores.

Las agresiones en prisiones se han duplicado en el último año, sin que se haya tomado ninguna medida. CCOO no va a caer en el sensacionalismo ni en el amarillismo de sucesos con este grave problema, pero sí quiere señalar alto y claro quiénes son los responsables del mismo.

Las agresiones, en prisiones, no son inevitables ni están contempladas en la nómina del personal. Se producen porque los gestores en los centros, y a la cabeza de ellos el secretario general de Instituciones Penitenciarias, no les preocupa este problema porque  queda muy lejos de sus despachos.




CCOO lleva meses defendiendo, en solitario, un Plan Integral Contra las Agresiones al Personal Penitenciario que aborde todas las causas que confluyen en este fenómeno.

  • Hace falta personal suficiente. No se puede seguir trabajando dentro de las prisiones sin personal, poniendo en peligro la salud de los trabajadores penitenciarios.
  • Hace falta programas de tratamiento psiquiátrico para enfrentar los problemas regimentales, que representan un 25% de la población penal con este tipo de problemas. Las cárceles no son psiquiátricos.
  • Hacen falta medidas legales como el reconocimiento de agente de la autoridad al personal penitenciario, y medidas legales activas en la defensa jurídica.
  • Hace falta más formación para afrontar la conflictividad dentro de las prisiones.

Frente a las propuestas constructivas y responsables de CCOO, la Administración responde promoviendo un plan contra las agresiones en la Administración General del Estado, que excluye a Prisiones. No quieren que sus estadísticas se vean afeadas por la lacra que padecen cientos de funcionarios de prisiones.

CCOO exige medidas activas urgentes, una oferta de empleo público extraordinaria y un plan integral contra las agresiones al personal penitenciario, y soluciones inmediatas para que las agresiones en los centros penitenciarios de Aranjuez y Madrid V sean las últimas.

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