La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha protagonizado una vertiginosa sesión de control en el Pleno de la Asamblea de Madrid marcada por duras críticas dirigidas al Gobierno central, a los partidos de la oposición (Más Madrid y el Grupo Parlamentario Socialista – PSOE) y a las organizaciones sindicales.
Durante sus respuestas a los distintos grupos parlamentarios, la jefa del Ejecutivo regional ha abordado la afección de los paros en el ámbito educativo, la financiación sindical, la gestión ferroviaria tras el accidente de Urda y la celebración de la Cumbre Iberoamericana en la capital.
Críticas por la pérdida de 270.000 horas lectivas en la educación pública
En su intervención de respuesta al Grupo Parlamentario Socialista, la presidenta autonómica ha denunciado el impacto de las convocatorias de paro en las aulas de la región, acusando a la izquierda de «secuestrar la voluntad de los madrileños en las calles». Según los datos expuestos por Díaz Ayuso, los estudiantes de Educación Primaria y Secundaria de la Comunidad de Madrid han perdido un total de 270.000 horas de clase como consecuencia de lo que ha calificado como «huelgas torticeras».
Díaz Ayuso ha recriminado a la oposición su falta de atención hacia los derechos de los alumnos madrileños, señalando que la falta de horas lectivas condiciona el derecho de los padres a trabajar debido a los cortes de calles y la utilización de mobiliario escolar para levantar barricadas financiadas con fondos públicos. Asimismo, ha subrayado que los principales perjudicados por estas movilizaciones son los estudiantes que se preparan para la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), al situarlos en una posición de desventaja competitiva respecto a los aspirantes del resto de España.
Duras acusaciones a las centrales sindicales por la convocatoria de huelga
Durante la réplica al Grupo Parlamentario de Más Madrid, la dirigente regional ha arremetido contra los sindicatos convocantes de las recientes protestas, tildando la huelga general del 11-N de «corrupción mafiosa» y acusando a las formaciones de izquierda de financiar a estas organizaciones con partidas de dinero público. En su discurso, ha aseverado que los sindicatos CCOO y UGT, junto a otras plataformas afines, se han beneficiado de 569 millones de euros en subvenciones, detallando que 318 millones habrían sido destinados específicamente a UGT.
Díaz Ayuso ha calificado a estas centrales de «sindicatos políticos» y «banda que no quiere trabajar», reprochándoles el uso alternativo de pancartas de protesta para causas internacionales como el conflicto en Hamás o para sectores como la sanidad y la educación públicas. En este sentido, ha afeado la inactividad de las dirigencias sindicales durante los últimos ocho años, a las que acusa de «retorcer» el derecho a la huelga en contra de los intereses generales y del contribuyente madrileño.
Exigencia de responsabilidades a Pedro Sánchez por el siniestro ferroviario de Urda
En respuesta a las interpelaciones combinadas del PSOE y Más Madrid sobre responsabilidades políticas, la presidenta madrileña ha situado el foco en el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a raíz del accidente ferroviario registrado en Urda. Díaz Ayuso ha cuestionado la simetría en las exigencias de dimisión —en referencia a las peticiones vertidas sobre el presidente valenciano Carlos Mazón o sobre su propia persona— confrontándolas con la falta de dimisiones en el Ejecutivo central tras producirse dos accidentes con víctimas mortales en las infraestructuras ferroviarias en un periodo de doce meses.
La jefa del Ejecutivo madrileño ha calificado la situación de las vías de «tercermundista» y ha acusado al presidente del Gobierno de nombrar a responsables del Ministerio de Transportes que, según sus palabras, emplearon el presupuesto destinado a la red de trenes en «prostitutas, colocar amantes y situar a activistas de partido» en lugar de atender criterios técnicos. Tras manifestar que «todo lo que toca Sánchez a su mano derecha acaba condenado, imputado, cesado, dimitido o hundido en las urnas», ha puesto en duda la asistencia de los representantes socialistas al funeral por las víctimas que se celebrará en Toledo.
Defensa del modelo madrileño y respaldo a la Corona en la Cumbre Iberoamericana
Por último, en respuesta a la pregunta formulada por el Grupo Parlamentario Popular sobre la celebración de la Cumbre Iberoamericana, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha contrapuesto la situación de la región con el modelo de las «repúblicas bolivarianas», asegurando que Madrid se consolida como un espacio libre de «apagones, desastres, deterioro de lo público y pobreza». En este contexto, ha mostrado su satisfacción por el hecho de que los mandatarios internacionales desplazados a la capital puedan comprobar de primera mano el funcionamiento de los servicios madrileños.
Díaz Ayuso ha aprovechado la cita diplomática para elogiar el papel institucional del Rey Felipe VI en la aportación de «orden y equilibrio» al panorama internacional y en la defensa de la monarquía parlamentaria frente a las intenciones de la izquierda de erosionar el marco constitucional. Finalmente, ha reivindicado la necesidad de estrechar lazos entre las democracias liberales e Hispanoamérica frente a los regímenes que, a su juicio, promueven la miseria institucional en la región.
