Un grave accidente ferroviario registrado en la provincia de Toledo se ha cobrado la vida de al menos 46 personas y ha dejado decenas de heridos de diversa consideración, según los balances confirmados por los servicios de Protección Civil. El siniestro se produjo a las 8:54 horas de la mañana en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad, en un tramo comprendido entre las localidades de Los Yébenes y Urda, provocando la suspensión inmediata de todo el tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía por parte del administrador de infraestructuras, Adif.
El impacto involucró a dos convoyes que realizaban la ruta entre Madrid y Sevilla: un tren AVE de la compañía Renfe, fabricado por la firma Siemens, y una unidad de la operadora privada Iryo, desarrollada por el fabricante Hitachi. De acuerdo con los datos operativos recopilados, el tren de Renfe (servicio AVE 2080 con 397 pasajeros) había iniciado su recorrido en la capital a las 8:00 horas en dirección a la ciudad hispalense, mientras que el vehículo de Iryo (servicio 6076 con 147 pasajeros) realizaba el trayecto en sentido opuesto.
Iryo detenido, posible fallo humano y desconexión del sistema LZB
Las investigaciones preliminares sobre las circunstancias de la colisión apuntan a un posible alcance por detrás. Según fuentes del sector ferroviario y la propia confirmación de Adif, la unidad de Iryo se encontraba detenida sobre la vía cuando fue embestida por la parte posterior por el convoy de Renfe. Esta colisión por alcance provocó el descarrilamiento de al menos dos vagones del tren Iryo y la destrucción parcial de varios de sus coches, tal y como han detallado fuentes policiales presentes en la zona.
Un factor técnico clave en el momento del accidente radica en las condiciones de señalización en las que se operaba en dicho tramo. Debido a un fallo técnico previo en el sistema automático de control de tráfico LZB, la circulación en la línea se estaba gestionando mediante el protocolo de Bloqueo de Señalización Lateral (BSL). Las primeras hipótesis de trabajo sitúan un eventual error humano como una de las líneas prioritarias para esclarecer cómo el AVE llegó a impactar con el tren detenido en ese escenario de señalización degradada. Por el momento, tanto la dirección de Renfe como la de Iryo han rehusado hacer declaraciones oficiales a la espera de verificar los informes técnicos definitivos.
Despliegue de emergencias, movilización de la UME y elevación del Platecam a Nivel 2
Ante la magnitud de la tragedia, los servicios de socorro activaron un amplio operativo de rescate y atención sanitaria en el término municipal toledano. Al punto del siniestro se trasladaron de urgencia dotaciones de bomberos procedentes de las bases de Orgaz y Alcázar de San Juan, coordinados con equipos de Protección Civil de diversos municipios colindantes. El dispositivo asistencial cuenta sobre el terreno con dos ambulancias UVI móviles y tres helicópteros medicalizados para agilizar la evacuación de los lesionados más graves hacia los centros hospitalarios.
En el ámbito institucional, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha procedido a decretar el Nivel 2 de activación dentro del Plan Territorial de Emergencia de la comunidad autónoma (Platecam). Asimismo, el presidente regional, Emiliano García-Page, ha mantenido contactos directos con el mando militar para formalizar la intervención e incorporación inmediata de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en las labores de desescombro, soporte logístico y rescate en la zona del choque.
Este dramático suceso acontece apenas nueve meses después de la tragedia ferroviaria registrada en la localidad cordobesa de Adamuz, donde un accidente de características similares entre unidades de Iryo y Renfe causó también la muerte de 46 personas, reabriendo el debate sobre la seguridad y los protocolos operativos en la red de alta velocidad nacional.
