El Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Clínico San Carlos, centro público de la Comunidad de Madrid, ha puesto en marcha un sistema de taquillas inteligentes, respaldado por la atención farmacéutica, para que los pacientes externos con tratamientos crónicos estables puedan recoger su medicación de forma autónoma y en horario flexible. De esta manera elimina esperas en ventanilla y facilita la conciliación entre la vida laboral y personal manteniendo, al mismo tiempo, el control farmacéutico que exige la dispensación hospitalaria.
Antes de que el paciente recoja su medicación, un farmacéutico especialista revisa y valida el tratamiento y comprueba que el paciente acude a sus citas de seguimiento. La taquilla facilita la entrega mientras que el equipo de profesionales del Servicio de Farmacia Hospitalaria garantiza la seguridad del proceso. En su primer mes de funcionamiento más de 100 pacientes han retirado su medicación mediante este nuevo circuito, con 300 envases dispensados. Se estima que este servicio puede beneficiar a 1.800 pacientes al mes.

El funcionamiento de las taquillas es sencillo: el paciente recibe en su teléfono móvil una cita para recoger su medicación junto con un código QR único y personal. Escanea el código en el lector y se abre el compartimento con su medicación, que puede retirar en unos 30 segundos, aproximadamente, en cualquier momento entre las 8 y las 20 horas del día de su cita.
De esta manera «el paciente no tiene que ajustarse a un horario concreto de atención presencial, ya que dispone de un margen de 12 horas para retirar su medicación, sin tiempos de espera y con mayor discreción, porque en el momento de la recogida no coincide en la misma medida con otros usuarios», explica la responsable del Servicio de Farmacia Hospitalaria del hospital público Clínico San Carlos, Susana Sánchez Suárez». “Esta autonomía –prosigue- es posible porque detrás hay un circuito asistencial que no se ha modificado. La validación, el seguimiento y la atención farmacéutica siguen siendo los mismos».

El farmacéutico, detrás de cada taquilla
La taquilla es el último paso de un proceso que empieza mucho antes. Cada dispensación está precedida de un acto de validación farmacéutica en donde el farmacéutico especialista revisa la prescripción, la adecuación del tratamiento, las posibles interacciones y los cambios en la situación clínica del paciente. Además, en estos pacientes se verifica que asisten a sus citas médicas de seguimiento. Así se garantiza que la mayor comodidad en la recogida no suponga una pérdida de control clínico sobre el tratamiento.
«La taquilla no sustituye al farmacéutico, lo que cambia es el momento y el lugar de la entrega», explica la farmacéutica responsable del área de automatización del proyecto del Hospital Clínico San Carlos, Natalia Sánchez-Ocaña. «Cada paquete que se carga en la taquilla –continúa- ha pasado antes por una validación farmacéutica individualizada y por la comprobación de que el paciente sigue correctamente su seguimiento médico. Si detectamos cualquier incidencia, el paciente se cita en consulta presencial. La tecnología es un facilitador, pero sin el equipo de profesionales que hay detrás, el sistema no se sostiene”.
Este modelo también permite reorientar el tiempo asistencial porque «liberar a los pacientes estables de la espera en ventanilla nos permite dedicar más tiempo a quienes requieren un seguimiento más estrecho, bien porque inician un tratamiento o bien por la complejidad del mismo», añade Sánchez-Ocaña.
Compartimentos refrigerados y a temperatura ambiente
Una vez validado el tratamiento, los técnicos de Farmacia preparan los paquetes individuales de cada paciente y los cargan en la taquilla. Ésta dispone de compartimentos a temperatura ambiente y refrigerados para garantizar la correcta conservación de cada medicamento. Todo el proceso queda registrado mediante una aplicación de etiquetado y trazabilidad.
La valoración realizada hasta ahora «refleja una acogida favorable entre los pacientes, que destacan la facilidad de uso, la rapidez del proceso y la posibilidad de recoger la medicación sin ajustarse a una hora concreta que señala el sistema de citación convencional», señala la farmacéutica especialista del área de pacientes externos del Hospital Clínico San Carlos, M.ª Teresa Benítez Giménez.
Proyecto multidisciplinario para generar evidencia científica
Además de la satisfacción de los pacientes, el proyecto evaluará el tiempo que les ahorra y su impacto en la continuidad de los tratamientos: «Prácticamente no existen datos publicados sobre esta vía de dispensación en farmacia hospitalaria, por lo que el Hospital Clínico San Carlos será uno de los primeros hospitales a nivel internacional en generar evidencia al respecto», concluye Susana Sánchez.
Este sistema ya existía en otros hospitales públicos madrileños como Puerta de Hierro-Majadahonda y la Fundación Hospital Alcorcón. Su diseño en el Clínico San Carlos ha requerido varios meses de trabajo coordinado entre farmacéuticos especialistas, técnicos de farmacia y profesionales de enfermería del Servicio de Farmacia Hospitalaria y del Servicio de Sistemas y Tecnologías de la Información. Este trabajo ha incluido la integración en las agendas, el desarrollo de la aplicación de etiquetado y trazabilidad y la elaboración de los procedimientos normalizados de trabajo que regulan cada paso del circuito.
