La mañana de este miércoles, 23 de septiembre, ha estado marcada por la ejecución de sendos lanzamientos hipotecarios en la ciudad de Madrid que han movilizado a vecinos y activistas. Todos los focos se situaban a primera hora en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito de Retiro, donde se ha llevado a cabo el desahucio de Mari Carmen, una mujer de 87 años con movilidad reducida que acumulaba 70 años residiendo en su domicilio y se enfrentaba a su cuarto intento de desalojo por parte de un fondo de inversión, tras negarse la propiedad a aceptar propuestas como el pago del alquiler ofrecido por una escritora.
Vecinas y activistas del Sindicato de Inquilinas hicieron noche en el portal sin poder evitarlo, produciéndose horas de tensión con un gran despliegue policial de la Policía Nacional enviado para desmantelar la protesta, que ha incluido el uso de gas pimienta y ha obligado a sacar a la mujer en camilla.
Simultáneamente, a pocos kilómetros y con menor apoyo social, se ha vivido una situación idéntica en el distrito de Puente de Vallecas. Desde las 06:00 horas, un fuerte dispositivo antidisturbios ha plagado la calle Mazaterón para ejecutar el desalojo en el número 10, donde David y su hijo resistían hasta la extenuación en una vivienda que antaño fue de obra social y que también fue adquirida por un fondo buitre con fines especulativos. Los vecinos habían solicitado la intermediación del Ayuntamiento de Madrid, pero tras la negativa municipal, la familia ha sido expulsada tras dos décadas residiendo en el inmueble.
Ante estos acontecimientos, desde el Grupo Municipal Socialista (PSOE), su portavoz en Cibeles, Reyes Maroto, ha cargado duramente contra el Partido Popular. La concejala del PSOE ha destacado que, “mientras se están produciendo estos desahucios, el PP madrileño se pasea por IFEMA de la mano de los grandes inversores inmobiliarios”. Asimismo, ha constatado que “esa es la imagen de su modelo de vivienda: alfombra roja para los fondos buitre y la calle para quienes necesitan un hogar”, subrayando además que “Almeida conocía la situación, pero ha preferido seguir mirando hacia otro lado, mientras la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) tiene 1.300 pisos vacíos”. Por todo ello, la portavoz socialista exige una solución habitacional inmediata y digna para los afectados, concluyendo que “Madrid tiene que ser una ciudad en la que el derecho a la vivienda esté por encima del negocio inmobiliario”.
Por su parte, ante las críticas vertidas por la gestión de la crisis habitacional de la octogenaria de Retiro, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido la actuación del consistorio asegurando que el Ayuntamiento ofrece a Maricarmen “un recurso habitacional de manera inmediata” si ella quiere, ya que las administraciones “nos podemos quitar de en medio”. El regidor ha señalado que “a nadie nos gustaría vivir una situación como la que está viviendo Maricarmen en estos momentos y desde el punto de vista humano creo que es una situación muy dura y muy difícil la que está atravesando”, añadiendo que la labor de los gobiernos es tratar de paliar una situación tan dramática debido a la edad y condición física de la afectada.
En la misma línea, el alcalde ha insistido en que “el Ayuntamiento ha puesto todos los medios de sus Servicios Sociales a su disposición”, detallando la activación de recursos como la teleasistencia, el servicio de ayuda a domicilio con terapia ocupacional, el contacto con Samur-Protección Civil y el despliegue del Samur Social en las inmediaciones del desalojo. Almeida ha reiterado que “si se ejecuta definitivamente ese desahucio, los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid están en condiciones inmediatas de poder proporcionar un recurso asistencial y habitacional a Maricarmen para que, de manera inmediata pueda, disponer de un techo bajo el que pueda dormir, pueda descansar y pueda tratar de recuperarse de esa situación física y psíquica en la que en estos momentos se encuentra”.
