El Ayuntamiento de Madrid renueva la flota de SAMUR-Protección Civil con la incorporación de 99 nuevos vehículos sanitarios: 81 nuevas ambulancias (dos terceras partes de las 120 que integran el servicio sanitario municipal) y 18 vehículos de intervención rápida (VIR) y de mando.
Se trata de ambulancias y vehículos más funcionales y con una nueva imagen que mejora su visibilidad, tal y como ha podido comprobar hoy el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, junto a la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, y sanitarios de este servicio municipal.

Durante su intervención, Almeida ha calificado a SAMUR-Protección Civil como “un servicio público imprescindible” al que el Ayuntamiento ha dotado de “los mejores medios”, adecuados “a la excelencia, a la capacidad, al esfuerzo y al sacrificio” en el desempeño de sus funciones. Asimismo, el alcalde ha subrayado que la renovación de estas ambulancias “va a permitir seguir auxiliando a los madrileños ante situaciones dramáticas” que se suceden “en nuestro día a día” y ha puesto en valor el reconocimiento nacional e internacional de este servicio de asistencia, “el primero de una ciudad en el mundo” para poder acometer cualquier emergencia en el ámbito global y “del que nos sentimos profundamente orgullosos”.
De las 81 ambulancias, 52 son de soporte vital básico, 28 de soporte vital avanzado y una psiquiátrica. La suma de los 99 nuevos vehículos, en régimen de arrendamiento, supone un coste anual de alrededor de 4,6 millones de euros.

La funcionalidad ha sido el criterio prioritario del diseño de los nuevos vehículos, junto con la ergonomía, la reducción de cargas físicas y la adaptación de cada tipología al trabajo real del servicio. Para ello, se ha contado con la experiencia y las aportaciones de los colectivos profesionales que emplean cada tipo de vehículo, dando como resultado una flota adaptada a la actividad diaria del servicio y a la forma real de trabajar de su personal.
En lo referente a la organización del habitáculo asistencial, para cada tarea se han analizado la secuencia de movimientos, la frecuencia de uso del material, los alcances, las posturas de trabajo y la manipulación de cargas. Asimismo, los compartimentos y soportes facilitan la localización, extracción y reposición del material y se ha diseñado un nuevo compartimento de medicación que facilita el acceso a los fármacos, su revisión y la reposición del contenido, mejorando la organización.

La nueva configuración refuerza la sujeción de mochilas, bolsas, cajas y equipos durante la marcha. Se han revisado cierres, topes y sistemas de retención, junto con la protección del cableado y de las canalizaciones de gases medicinales.
Sistemas asistenciales
Las ambulancias de soporte vital avanzado incorporan un sistema de ayuda mecánica para las maniobras de carga y descarga del paciente, una solución que reduce el esfuerzo físico de la dotación y mejora el control durante la movilización.
También se ha aumentado el espacio libre en el acceso lateral de la ambulancia para facilitar la entrada y salida del paciente, además de mejorar la libertad de movimiento de los profesionales en el habitáculo asistencial. Y la ubicación de los equipos de electromedicina y de sus conexiones se ha coordinado con la distribución del habitáculo.
La iluminación, además, permite distintas combinaciones e intensidades para adaptar el ambiente tanto al trabajo clínico como a situaciones que requieren menor iluminación. Además, se han ubicado puntos de luz individualizados según las tareas que se realizan en el habitáculo asistencial.
En los vehículos de intervención rápida y mando, por otro lado, se ha reforzado la protección térmica de la zona de material. Así, desde la cabina se pueden supervisar las temperaturas de la nevera y el calienta sueros, así como el estado de carga de los equipos de electromedicina, lo que permite detectar desviaciones antes de su utilización.
En cuanto a la ambulancia A1 psiquiátrica, incorpora una configuración específica para este tipo de transporte. El habitáculo utiliza superficies resistentes y antideslizantes, elementos acolchados y soluciones destinadas a proteger tanto al paciente como a los profesionales. La distribución y los accesos se han diseñado para facilitar la supervisión desde la cabina de conducción.
Comunicaciones y conectividad
La nueva flota integra sistemas de manos libres, cámaras para la supervisión del habitáculo e infraestructura de comunicaciones de datos. Se ha integrado, asimismo, el sistema de navegación con la pantalla multimedia del vehículo, una solución que permite centralizar la información de navegación en el propio sistema del vehículo y facilita su utilización durante los desplazamientos.
Cada vehículo, además, dispondrá de un código QR con el que los trabajadores podrán acceder directamente a la documentación técnica correspondiente a esa unidad, facilitando la consulta y evitando búsquedas en distintos repositorios.
Renovación de su imagen exterior
La rotulación supone uno de los cambios más visibles de la nueva flota: en su parte posterior se ha adoptado el ‘patrón Chevron’, formado por franjas diagonales alternas rojas y amarillas fluorescentes, una geometría que crea una superficie de alto contraste que facilita la detección del vehículo, especialmente cuando se encuentra detenido en la calzada o situado delante del tráfico.
La incorporación del amarillo recupera y refuerza un color históricamente vinculado a la imagen de SAMUR–PC, combinado con un rojo que permite mantener una referencia visual reconocible y, al mismo tiempo, mejorar la visibilidad del vehículo durante el día y en condiciones de baja iluminación, lo que potencia esa alternancia de colores y disposición diagonal en situaciones de elevada complejidad visual.
El vinilo microprismático de alta retrorreflexión contribuye también a mejorar su visibilidad, ya que genera una señal más intensa y reconocible a distancia, favoreciéndola también bajo la lluvia. Además, el diseño completo de la carrocería se ha mapeado y dividido en paños numerados, por lo que cuando una zona sufre un golpe o deterioro puede sustituirse únicamente la pieza afectada, reduciendo el coste y el tiempo de reparación y permitiendo recuperar con precisión la continuidad del ‘patrón Chevron’ y del resto de la imagen exterior.
«Esfuerzo municipal» para mejorar SAMUR-PC
Almeida ha destacado el «esfuerzo del Gobierno municipal», desde 2019, para mejorar SAMUR-PC, desarrollando un notable proceso de modernización y de crecimiento sustentado en una importante inversión municipal en recursos humanos, equipamientos, vehículos, tecnología sanitaria y capacidades logísticas para la gestión de grandes emergencias.
Este esfuerzo ha permitido incrementar significativamente la capacidad de respuesta del servicio, mejorar la cobertura asistencial a los madrileños, reforzar la seguridad de los sanitarios y pacientes y consolidar a SAMUR-PC como uno de los servicios de emergencia extrahospitalaria de referencia en toda Europa.
En este sentido, Almeida ha puesto en valor el incremento de la plantilla en un 30 %, pasando de 822 plazas al final de 2019 con los 1.064 actuales e impulsando los procesos de incorporación de más personal. Además, en 2023 se constituyó en una dirección general propia, con su estructura organizativa específica. Durante los mandatos de Almeida, se ha realizado la mayor renovación de bases operativas de la historia del servicio, con diez nuevas y la rehabilitación integral de la undécima.
En cuanto a medios, se ha renovado la práctica totalidad de la flota asistencial y se ha ampliado el parque. Asimismo, se ha incorporado tecnología sanitaria de última generación (renovando la electromedicina en sus recursos asistenciales, con nuevas herramientas tecnológicas de formación como la ecografía virtual, digitalizando los partes asistenciales, etc.) y se han desarrollado nuevas capacidades logísticas y de protección civil y la capacidad de respuesta ante grandes emergencias. Todo ello, junto a un presupuesto anual para SAMUR-Protección Civil que no ha dejado de crecer desde la llegada a la alcaldía de Almeida en 2019, pasando de los 60,4 millones de entonces a los 97 millones de 2026 (un 61 % más).
