La Policía Municipal de Madrid ha intervenido en un grave incidente que comenzó con la agresión a un vigilante de seguridad en la estación de Pitis y terminó con la irrupción del sospechoso en una vivienda del distrito de Fuencarral-El Pardo, donde mantuvo retenida a una pareja de ancianos mientras portaba varios cuchillos.
Los hechos ocurrieron el pasado 5 de septiembre. El aviso inicial alertó de que un joven había atacado a un vigilante de Metro. Cuando las patrullas llegaron al lugar, el individuo emprendió la huida y llegó a enfrentarse a los agentes que intentaron detenerlo, según fuentes policiales. La persecución continuó hasta una vivienda situada en la avenida Ventisquero de la Condesa, donde el joven accedió al domicilio de dos residentes de la tercera edad y los retuvo mientras repetía la expresión “Alá es grande” y sostenía al menos tres cuchillos.
Intento fallido de reducción con táser
Ante su negativa a colaborar, los agentes emplearon un dispositivo táser, aunque la descarga no tuvo efecto debido a que el sospechoso llevaba varias capas de ropa. En el forcejeo, el joven —un ciudadano senegalés de 25 años de edad— llegó a cortar los cables del táser con uno de los cuchillos, lo que obligó a una agente municipal a realizar un disparo con su arma reglamentaria.
El herido fue atendido en el lugar por los sanitarios del SAMUR-Protección Civil y posteriormente trasladado a un hospital de la capital. Las mismas fuentes señalan que, una vez evolucione de las lesiones, no se descarta su ingreso en prisión.
Investigación en manos de la Policía Nacional
En el operativo participaron unidades de la Policía Municipal y de la Policía Nacional, que se hizo cargo de la investigación a través de la Brigada de Homicidios. La vicealcaldesa de Madrid y responsable del Área de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, expresó su apoyo a los agentes que intervinieron y pidió “discreción” mientras avanza la investigación.
