El Ayuntamiento de Madrid debatirá este jueves, 8 de octubre, en una sesión extraordinaria del Pleno municipal, la aprobación definitiva de dos planes especiales vinculados al desarrollo urbanístico de la ciudad. Las medidas buscan, por un lado, facilitar la construcción de vivienda protegida en parcelas destinadas a otros usos y, por otro, ampliar las posibilidades de implantación de establecimientos de hospedaje en diversos ámbitos de la capital.
Ambas propuestas han superado previamente el trámite de la Comisión de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad celebrada este miércoles. Durante la votación, Partido Popular, Vox y los concejales no adscritos Ignacio Ansaldo y Javier Ortega Smith respaldaron los planes, mientras que PSOE y Más Madrid votaron en contra. Con esta correlación de fuerzas, el Gobierno municipal prevé sacar adelante ambas iniciativas en el Pleno.
La tramitación se produce en un contexto marcado por las dificultades de acceso a la vivienda, las movilizaciones impulsadas por organizaciones como el Sindicato de Inquilinas y las medidas adoptadas por el Gobierno central para hacer frente a la situación habitacional.
Plan para promover vivienda protegida
El primero de los planes permitirá aplicar en la ciudad una normativa aprobada por la Comunidad de Madrid destinada a fomentar la promoción de vivienda protegida. La regulación autonómica introduce tres modificaciones principales orientadas a incrementar la oferta residencial.
La primera de ellas amplía la posibilidad de implantar uso residencial alternativo, siempre destinado a vivienda protegida en régimen de alquiler, en parcelas que actualmente cuentan con calificación para oficinas, hospedaje o dotacional privado.
La segunda medida establece un régimen específico que permite aumentar tanto la densidad edificatoria como la edificabilidad en solares sin construir destinados a vivienda protegida y en parcelas pertenecientes a redes públicas que se dediquen a este mismo fin.
La tercera modificación contempla la posibilidad de desarrollar modalidades de alojamiento temporal en determinadas parcelas industriales vacantes situadas en suelo urbano consolidado y ubicadas en entornos de carácter residencial. No obstante, la aplicación de esta medida en Madrid estará condicionada a su compatibilidad con el modelo urbanístico vigente.
Según las estimaciones municipales, el desarrollo de esta normativa podría contribuir a movilizar hasta 20.000 nuevas viviendas. Hasta el momento, el Ayuntamiento ha otorgado licencias para la construcción de 1.408 viviendas protegidas destinadas al alquiler, mientras que otras 3.779 unidades se encuentran en distintas fases de tramitación administrativa.
En conjunto, la aplicación de esta regulación permitiría la construcción de 5.187 viviendas protegidas ya identificadas en diferentes proyectos.
Más posibilidades para el hospedaje
El segundo plan especial se centra en la actividad de hospedaje y afecta a más de 240 parcelas distribuidas en 16 ámbitos urbanísticos de ocho distritos madrileños: Arganzuela, Chamartín, Fuencarral-El Pardo, Usera, Ciudad Lineal, Hortaleza, San Blas-Canillejas y Barajas.
Tras analizar la evolución de estos espacios, el Ayuntamiento concluyó que las condiciones urbanísticas actuales permiten admitir modalidades de hospedaje que no estaban contempladas cuando se definieron originalmente los usos de dichas parcelas.
Entre los ámbitos afectados figuran terrenos situados en el polígono industrial de la carretera de Burgos, en Fuencarral-El Pardo; el entorno del barrio del Aeropuerto, en Barajas; la calle Josefa Valcárcel, en San Blas-Canillejas; la zona de Costa Rica junto a la M-30, en Chamartín; y parcelas localizadas en la avenida de Andalucía, en Usera. La modificación permitirá que en estos espacios puedan implantarse distintas modalidades de alojamiento, más allá de los hoteles tradicionales previstos inicialmente por el planeamiento.
Según el Consistorio, esta flexibilización responde a una demanda planteada por el sector turístico con el objetivo de ampliar la oferta de hospedaje de corta y media estancia en zonas exteriores al centro urbano, especialmente en un contexto marcado por las restricciones vigentes para este tipo de actividades en el distrito Centro.
El Ayuntamiento considera que la medida se integra en su estrategia para descentralizar la actividad turística y distribuir la oferta de alojamiento hacia otros puntos de la ciudad. Asimismo, señala que la iniciativa se enmarca en los objetivos establecidos por el Plan Estratégico de Turismo de la Ciudad de Madrid 2024-2027.
